La planta de Central de Maderas, en Ballestas (Turbana), norte de Bolívar, se convertirá en pocos meses en la primera del país en contar con una línea automatizada de ensamble de estibas o pallets de madera en Colombia.
Con una inversión estimada en 6 mil millones de pesos, de recursos de crédito, y adoptando una tecnología española, esa planta pasará de producir 1.000 a 2.600 estibas diarias, o lo que es igual a 52 mil estibas mensuales, fortaleciendo así la capacidad industrial de Cartagena y satisfaciendo los requerimientos de la demanda de este producto clave para la logística del transporte terrestre, marítimo y aéreo de la zona portuaria de Cartagena. (Lea aquí: ANLA da vía libre a intervenciones en aeropuerto Rafael Núñez de Cartagena).
Una estiba es una pieza de madera o plástico que Según Wikipedia sirve para “la colocación, distribución, protección y fijación adecuada en el interior de un vehículo -u otro medio de transporte- de una mercancía que ha sido entregada al porteador convenientemente embalada, si procede, para que vaya segura hasta su destino”.
Hasta ahora esa planta hacía de manera manual el ensamble de las estibas y con la automatización se aceleran los tiempos de producción, mejorar la eficiencia operativa y optimizar los procesos industriales de la planta, señala Central de Maderas en un comunicado de prensa.
Se estima que en dos meses esté operativa la planta, señaló David Marín, gerente de Central de Maderas, en diálogo con El Universal.
Agregó que la planta de Ballestas, cerca de Cartagena, en la Variante Mamonal -Gambote, opera desde hace 13 años y genera 45 empleos directos y 20 indirectos.
Central de Maderas tiene su sede principal en Mosquera (Cundinamarca) y opera desde hace 35 años. Para la fabricación de las estibas, esta compañía tiene plantaciones de pino y melina en Antioquia y Cesar (Bosconia).
“Esta inversión representa un paso importante para fortalecer nuestra operación en Cartagena y avanzar en la modernización de nuestros procesos productivos. La incorporación de esta tecnología no solo nos permite aumentar nuestra capacidad de producción, sino también acompañar el crecimiento industrial de la ciudad con nuevas oportunidades de empleo formal”, señaló Nicoll Monguí, coordinadora comercial y despachos de Central de Maderas.
En el mercado colombiano una estiba usada o remanofacturada puede tener un valor de 35 mil pesos, pero una nueva y más resistente puede costar hasta 120 mil pesos, se estimó. (Lea aquí: Créditos y alivios a damnificados por emergencia climática en Bolívar).
