Una combinación de esfuerzos entre los productores, Fedepalma, las autoridades sanitarias y las gobernaciones de los departamentos productores de palma de aceite permitirá a Colombia renovar las 141 mil hectáreas de palma de aceite priorizadas para los próximos 5 años.
“Estamos buscando alternativas para ayudar en el principal obstáculo que es la erradicación de las palmas, especialmente aquellas que están enfermas. Hoy y en el pasado, el ICA, que es la autoridad sanitaria en materia agropecuaria, ha apoyado al sector palmicultor, porque es de interés general erradicar las palmas enfermas para evitar que las enfermedades se propaguen, y con las gobernaciones, que normalmente son las que tienen maquinaria amarilla, porque para la erradicación de las palmas se requieren retroexcavadoras, también nos han apoyado”, destacó el presidente de Fedepalma, Nicolás Pérez Marulanda. (Lea aquí: “En EE.UU. sí hay oportunidad para el aceite de palma colombiano”: AmCham).
La palma de aceite genera paz, empleo y esperanza":
Reyes Miguel Martínez Pacheco, palmicultor y docente de Marialaba (Bolívar).
Agregó que “después de ese esfuerzo conjunto viene el trabajo de la banca. La banca conoce al sector palmicultor”.
Otra alternativa para financiar la renovación
Adicionalmente, Pérez Marulanda anunció que se está buscando un mecanismo que permitan apalancar ese proceso de erradicación con recursos del Fondo de Fomento Palmero (FFP), aunque aclaró que este Fondo no puede asumir el 100% del costo de este proceso.
“El mayor reto de la erradicación está en 30 mil hectáreas. El costo de la erradicación fluctúa entre 2 y 3 millones de pesos por hectárea”, precisó el dirigente al intervenir esta semana en la edición 54 del Congreso Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite, que organizó Fedepalma en Barranquilla.
“Se deben erradicar plantas enfermas y las que cumplieron su ciclo, que por su gran altura, dificultan la recolección del fruto y aumenta los costos. Esperamos el cambio de Gobierno para trabajar en esa iniciativa, que se plasmó dentro de las propuestas preparadas para el nuevo jefe de Estado y con algunas gobernaciones se trabaja desde que empezaron su periodo de gobierno”, dijo el presidente de Fedepalma.
La experiencia de un palmicultor
Reyes Miguel Martínez Pacheco, un palmicultor de Marialabaja (Bolívar) y docente, licenciado en matemática y física, se dedica al cultivo de palma de aceite desde el año 1997.
Desde ese año comenzó su cultivo con 5 hectáreas y la vida útil de esa plantación ya se cumplió pues tienen más de 25 años y ya terminó el proceso de renovación.
“La renovación es total, porque entre otras cosas al cultivo le cayó, en parte, la Pudrición del Cogollo (PC), la enfermedad que ataca a la palma de aceite, que de paso afectó la rentabilidad del cultivo”, explicó.
Agregó que con su integrador en la zona, que es Oleoflores, le han ayudando a conseguir el crédito para financiar la renovación del cultivo.
En materia de costos, Martínez Pacheco asegura que en su caso renovar una hectárea de palma de aceite le demanda entre 22 y 26 millones de pesos, para poder sembrar entre 120 o 130 palmas en ese área, dependiendo la distancia escogida.
“Se requiere apoyo para la renovación”
Para este palmicultor bolivarense, que asistió al Congreso de Fedepalma en Barranquilla, los pequeños productores de palma de aceite requieren apoyo para adelantar el proceso de renovación de sus cultivos “porque la palma de aceite genera paz, empleo, esperanza. En Marialabaja, en particular, cuando empezó el proceso, la población estaba completamente desolada. Hoy, la población está articulada, los palmicultores ven un ingreso mensual, las familias se integraron más para consolidar el proyecto y el cultivo financia los estudios superiores de los hijos de los productores”.
Recordó que los primeros créditos que los palmicultores de Marialabaja recibieron, cuando empezó la siembra de palma de aceite en esa región, fue del Banco Agrario, más algunos incentivos de otras entidades del Gobierno. El plazo para pagar ese préstamo fue de 10 años y en su caso saldó su cuenta en 8 años.
Para la renovación de su cultivo vuelve a tocar puertas en la misma entidad, que espera sea respondido positivamente, pero ya lleva más de un año la solicitud ante la entidad bancaria. Precisó que el integrador Oleoflores le prestó para hacer la renovación y ese crédito que se tramita es para responderle al integrador.
En Marialabaja se requieren renovar, en una primera fase, unas 5 mil hectáreas de palma de aceite.
Se estima que en Marialabaja hay más de 12 mil hectáreas cultivadas con palma de aceite y casi todas están en etapa productiva. (Lea aquí: Vacaciones de mitad de año: Cartagena y Punta Cana, los destinos preferidos).