El peso colombiano mantiene una tendencia de fortalecimiento frente al dólar que ya se acerca a los 18 meses y se consolida como uno de los episodios de mayor revaluación de la historia reciente. En el último año, la moneda local se ha apreciado 20,6%, desempeño que la ubica como la tercera mayor valorización registrada en lo corrido del siglo XXI.
La reciente caída de la divisa estadounidense volvió a captar la atención del mercado luego de que, durante las dos últimas jornadas, el dólar descendiera por debajo de los $3.200, un nivel que no se observaba desde julio de 2019. Este comportamiento ha reactivado las expectativas sobre la posibilidad de que la tasa de cambio se acerque nuevamente a los $2.900, una cotización ausente desde hace más de diez años.
¿Qué tendría que pasar para que el dólar llegue a $2.900 en Colombia?
Los analistas coinciden en que el desempeño del peso responde a una combinación de factores internos y externos. Entre ellos destaca el carry trade, estrategia favorecida por la diferencia entre las tasas de interés de Colombia y las de economías desarrolladas, lo que ha incentivado el ingreso de capitales internacionales y convertido al peso en una de las monedas emergentes con mejor comportamiento de la región, junto con el real brasileño.

Mauricio Acevedo, estratega de divisas y derivados de Corficolombiana, considera que esta dinámica podría mantenerse en el mediano plazo. Lea: Cartagena, entre las ciudades con más viajeros internacionales en 2026
Según explicó, el carry trade continuará siendo uno de los principales soportes de la revaluación del peso, que ya representa el mayor fortalecimiento de la última década y el tercero más importante desde el año 2000.

Aunque el mercado observa con mayor optimismo la posibilidad de nuevas caídas del dólar, los expertos advierten que un descenso hasta los $2.900 dependerá de que continúen coincidiendo varios elementos que hoy respaldan la fortaleza de la moneda colombiana.
Entre las proyecciones recientes, Alianza y Banco de Occidente estuvieron entre las entidades que más se aproximaron al comportamiento que finalmente registró la tasa de cambio. Si bien su escenario principal no contempla una disminución mucho más pronunciada en el corto plazo, consideran viable un dólar cercano a los $2.900 si las condiciones actuales permanecen. Le puede interesar: Economía colombiana creció 4,10% en mayo, según reporte del Dane
El gerente de Inversión y Estrategia de Alianza, Felipe Campos, señaló que la estimación de un dólar alrededor de los $3.200 para finales de año estaba basada en tres factores: un aumento en el precio del petróleo, un cambio en las expectativas de los inversionistas tras la llegada del nuevo gobierno y un diferencial de tasas de interés que mantuviera atractivo al mercado colombiano. No obstante, indicó que el conflicto en Oriente Medio aceleró más de lo previsto el incremento del precio del crudo.
Campos agregó que un dólar en niveles de $2.900 es un escenario posible, siempre que el petróleo continúe fortaleciéndose, el nuevo gobierno mantenga la confianza de los inversionistas y el diferencial de tasas siga impulsando la entrada de capitales al país.
El comportamiento reciente del peso ya figura entre los episodios más destacados de apreciación de la moneda en este siglo. Desde la llegada de Gustavo Petro a la Presidencia, el dólar ha retrocedido cerca de 21%, una dinámica que solo encuentra antecedentes entre 2016 y 2017, cuando la tasa de cambio cayó desde niveles cercanos a $3.400 hasta alrededor de $2.700, y durante el periodo comprendido entre 2003 y 2008, cuando pasó de cotizar cerca de $2.900 a ubicarse alrededor de $1.600. Además del carry trade, los analistas atribuyen la fortaleza del peso al debilitamiento global del dólar y al aumento de los precios del petróleo, que rondan los US$90 por barril, factores que han favorecido el ingreso de divisas a Colombia.