Cuando nos contrastamos como ciudad, frente a otras urbes del planeta que tienen incluso menor riqueza hídrica que Cartagena de Indias, pero que saben aprovechar de la mejor manera sus privilegios naturales, entonces intuimos que en la capital de Bolívar hemos estado históricamente de espaldas al mar, a sus lagos, lagunas, canales, caños, humedales. (Puede interesarle: Los avances que hay detrás del proyecto de movilidad acuática de Cartagena).
La cultura y sus raíces como tejido empresarial
PEDRO TORRES VERGELSin embargo, para Jeffrey Janer Quiñones, profesor de la Escuela de Negocios, Leyes y Sociedad de la Universidad Tecnológica de Bolívar (UTB), adscrito al Programa de Ciencia Política y Relaciones Internacionales, “no es que vivamos precisamente de espaldas al mar, sino que en Cartagena estamos viviendo sin conciencia plena de nuestra riqueza natural”, y eso se resuelve enderezando el rumbo hacia un eslabonamiento productivo, debidamente escudado en “la gobernanza de todos los recursos, sentando a todos los actores a conversar al respecto, y en esas discusiones llegar a acuerdos para acercarnos a la consolidación de Cartagena como ciudad de economía azul”, trabajando en el diseño de un prototipo de POT Azul (Plan de Ordenamiento Territorial - Azul).

Al respecto, Revista EMPRESAS También conversó con Carolina Gómez Alvis, directora de Relacionamiento Estratégico y Proyectos de la UTB, quien pone en contexto el tema dilucidando que desde esta Universidad se avanza en consolidar un Centro de Estudios de Economía Azul, que la institución ha denominando Centro de Ciudades Azules, liderado por el arquitecto y profesor Alberto Herrera Díaz en la dirección, y Jeffrey Janer como codirector. (Puede interesarle: La Economía Azul).
Para ello “en la UTB veninos adelantando conversaciones, desde el año pasado, con diversos actores regionales en Latinoamérica”, de países como México (con el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey), Brasil, Suiza, entre otros, y de esos acercamientos se ha derivado el compromiso de materializar el Centro de Ciudades Azules, “donde vamos a estar trabajando planeación territorial y a generar procesos de formación, involucrando actores del ecosistema de ciencias, tecnología e innovación, incluido gobierno y empresas”, pues así quedó patentado en una declaratoria el año pasado, durante el encuentro global de ciudades inteligentes Smart City Expo Cartagena.
POT Azul
En este orden de ideas, un POT Azul... claro que sí es posible. Eso “implica ordenar la ciudad desde un sistema integral de agua, es decir, incluyendo todo lo hídrico”, delimita Gómez Alvis, explicando que sucesivamente la planeación territorial de Cartagena por décadas se ha desmarcado de proyectar su horizonte contemplando la abundante riqueza hídrica que la abastece, “a pesar de tantos privilegios naturales que tenemos en Cartagena” con su aventajada geografía pletórica en cuerpos de agua. (Puede interesarle: Radiografía empresarial: las compañías con mayores ingresos de Cartagena y Bolívar).
Si al transitar todo ese camino “consiguiéramos tener un POT Azul que, además de tener en cuenta a la más visible Cartagena continental, incorpore también a la Cartagena insular, corregimental, a sus litorales todos, normatizando el uso todos esos territorios, podríamos entonces ‘sacar pecho’. El reto está en que podamos articular las distintas cartagenas que existen, para su explotación azul sostenible, con la infraestructura apropiada”, complementa Jeffrey Janer.

Alianzas, sí
Preguntamos a nuestros invitados si Cartagena necesitará asesoría internacional para elaborar un POT Azul, y nos responde Carolina Gómez Alvis:
“Cartagena no debe copiar ningún modelo internacional, porque esta ciudad tiene características naturales que la hacen única, entonces no es asesoría, pero sí creo mucho en el poder de las alianzas, por ejemplo con Brasil, con el cual ya tenemos experiencias muy interesantes en Recife, que tiene conocimientos impresionantes sobre temas de urbanismo y manglar; Río de Janeiro, que ha trabajado todo el tema de las desigualdades, los asentamientos informales, las bahías contaminadas; Barcelona (España), Copenhague (Dinamarca), Róterdam (Países Bajos)..., son una buena generación de ciudades para alianzas y buenas prácticas con el objetivo de crear para Cartagena su propio modelo POT”.