Si bien ya comenzó la reactivación económica de algunos sectores productivos, quienes hacen parte de la cadena del turismo y viven en función de él, tienen pleno conocimiento de que su sector será uno de los últimos en volver a la “normalidad”, si es que se puede hablar de eso a estas alturas.
De hecho, lo que se proyecta es que una vez se dé la reactivación del mercado turístico, esta sólo se dé a tasas del 20% al 25% de ocupación, sólo de turistas colombianos, y si acaso, un 5% de viajeros de otros lugares de Latinoamérica.
En este sentido, actualmente las utilidades de los hostales son iguales a 0 y en un futuro tampoco se espera que puedan recuperarse de la misma manera como lo venían haciendo antes, asegurando que la caja no se va a mover, por lo menos, hasta el año que viene, y aún así tienen grandes deudas en lo que compete a los arriendos, las nóminas de los trabajadores y el capital de trabajo.
Los arriendos
Para Gilberto Morales de la Asociación de Hospedajes Casa Caribe, organización que agremia a 55 establecimientos en el Centro Histórico, las medidas que ha decretado el Estado en cuanto arrendamientos resultan ser insuficientes para el sector turismo.
“El Gobierno no decretó nada más allá de invitar al diálogo entre propietarios de inmuebles y arrendatarios, con respecto a los contratos de arriendo, que son un acuerdo de voluntades entre privados celebrado en condiciones económicas distintas y que no contemplan estados de crisis en salubridad y económicas como la actual.”, indicó Morales, señalando que se debe tener en cuenta que este sector durará por lo menos seis meses más inactivo.
Las nóminas
De acuerdo con la Asociación si las cosas siguen de esta manera, llegará el momento en que no puedan sostener a los empleados, e igualmente afirma que los auxilios que dio el Gobierno para este fin están mal enfocados, pues se destinó $1 billón de pesos el cual fue destinado a los bancos, los cuales se muestran reacios a conceder préstamos a un sector que en el mediano plazo no va a generar utilidades.
“El acceso al crédito a un recurso de salvaguarda hacia nosotros tiene que ser por otro canal, ajustado a la realidad de que estaremos seis meses inactivos”, manifiesta Morales, que igualmente critica el hecho de los intereses que tendrán que ser pagados a los bancos y que con ese dinero podrían salvarse muchas empresas más.
En sus palabras, la intervención del Estado en este sentido debe darse de manera directa y no a través de la banca.
Bioseguridad
A las preocupaciones de los hostales, también se suma que luego de que pase la pandemia, los protocolos de bioseguridad tendrán que modificarse y en este sentido deberán hacerse inversiones en la infraestructura que puedan garantizar los estándares de salubridad.
“El hostal es un servicio de economía de escala donde convertimos una habitación en un espacio compartido, eso se conoce como dormitorios, donde tenemos entre 6 a 8 personas juntas, que incluso, comparten baño. Eso ya no lo podremos hacer y tendremos que adaptar las habitaciones. Ese es un cálculo de unos $10 millones por espacio”, puntualiza.
En este orden de ideas, Morales hace un llamado a que el Estado procure salvaguardar a todos los sectores teniendo en cuenta las características particulares de cada uno y que no deje de lado el turismo, que igualmente hace un gran aporte al PIB del país.
