Económica


La semana en que el dólar voló bien alto

Buena parte de lo que vemos hoy, sobre todo en términos de volatilidad cambiaria, es consecuencia de una crisis global y de la inminente recesión de las principales economías del mundo.

COLPRENSA Y EL UNIVERSAL

22 de octubre de 2022 09:50 PM

El dólar sigue inalcanzable. La divisa estadounidense empezó la semana cotizándose a 4.636,83 pesos (Tasa Representativa de Mercado - TRM) y cerró este viernes en 4.913,24, esto es un crecimiento real de 277,41 pesos, elevando los niveles de devaluación del peso colombiano, que ya supera el 20%. (Lea aquí: ¿Quién gana y quién pierde con un dólar a $4.000?).

Según la plataforma Set-FX, el precio de apertura de la divisa estadounidense este viernes fue de $4.930 mientras que el máximo quedó en $4.958 y el mínimo $4.881. Al final, el promedio fue de $4.913,24 en promedio, con un aumento de $27,74 frente a la TRM de inicio de la jornada.

Buena parte de lo que vemos hoy, sobre todo en términos de volatilidad cambiaria, es consecuencia de una crisis global y de la inminente recesión de las principales economías del mundo”:

ANIF, Centro de Estudios Económicos.

El dólar se mantiene al alza en medio de las elevadas ganancias de los bonos del tesoro de Estados Unidos, impulsado por la expectativa sobre la política monetaria por parte de la Reserva Federal y la soberanía que tiene en este momento.

En cuanto a otras divisas, la libra esterlina cayó más de 1%, hasta un mínimo semanal de US$1,11, mientras el gobernante Partido Conservador comenzó el proceso para elegir al tercer primer ministro del país en dos meses, tras la dimisión de Liz Truss. El yen se debilitó más allá del nivel observado, acercándose a US$150, lo que impulsó la especulación de que se necesitará mayor intervención para respaldar la moneda japonesa.

$4.958
fue el precio máximo en que se cotizó el dólar el viernes pasado, cifra histórica para el cambio de la divisa estadounidense en Colombia.

Colombia: devaluación

En el mercado local, la incertidumbre de los agentes se remonta a comentarios de las últimas semanas del presidente Gustavo Petro, respecto a un impuesto transitorio para evitar la salida de capitales especulativos y su vez la crítica que hizo a la política de ajustes de la tasa de interés por parte del Banco Central.

“Se siguen jugando los factores locales y externos”, dijo David Cubides, economista jefe de la correduría Alianza. “A Colombia la han diferenciado mucho en prima de riesgo, en la moneda, en el comportamiento de los bonos frente a otros países de la región y nos están castigando los mercados en esta valoración de activos”.

El peso colombiano acumula una depreciación de 7% en las últimas cuatro sesiones en el mercado cambiario.

Por otra parte, el petróleo se estabilizaba ayer, ya que los inversores sopesan el impacto de las fuertes subidas de las tasas de interés en el consumo energético.

La mirada de ANIF

La difícil situación económica del país está marcada por el panorama fiscal, el exceso de demanda, el déficit externo y las presiones inflacionarias, afirma ANIF, el Centro de Estudios Económicos. También destaca la fuerte devaluación del peso, el problema del encarecimiento de la deuda y las percepciones de mayor riesgo que se reflejan en debilitamiento de la cotización de los bonos y activos nacionales, como el caso de Ecopetrol.

“Buena parte de lo que vemos hoy, sobre todo en términos de volatilidad cambiaria, es consecuencia de una crisis global y de la inminente recesión de las principales economías del mundo. En ese sentido, seguramente la situación continuará profundizándose durante los próximos meses”, afirma ANIF.

A esa lista de factores preocupantes se suman también los mensajes encontrados y las comunicaciones ambiguas que ha enviado el Gobierno nacional en términos de la política energética, el rol del Banco de la República y las decisiones de política monetaria, de control de capitales y de incumplimiento de la regla fiscal han generado cierta incertidumbre en el mercado y aumentado, en alguna medida, la percepción del riesgo.

ANIF recuerda que Colombia depende mucho de los flujos de capital externo y que, en una situación de inestabilidad económica mundial, es importante dar partes de seguridad y certidumbre que permitan la permanencia de capitales en el país.

Una economía vulnerable

Algunos gremios y diferentes medios nacionales están culpando, erróneamente, al Gobierno actual por la reciente escalada alcista en el precio del dólar. El origen verdadero de la situación actual debe buscarse en problemas estructurales de la economía nacional, que se fueron configurando y profundizando los últimos 30 años y que hacen a nuestra economía profundamente vulnerable frente a las coyunturas externas, asegura el catedrático y exsecretario de Hacienda del Distrito, Dewin Pérez. (Lea aquí: Exministros reaccionan ante alza del dólar y cuestionan al presidente Petro).

De esta manera, hoy estamos entre las monedas que más se deprecian frente al dólar, como lo estuvimos en muchas coyunturas el año anterior y hace dos, y en general desde los años noventa, o por el contrario, también hemos estado entre entre las monedas que más se aprecian cuando así lo ha determinado la coyuntura internacional.

Un modelo económico altamente rentístico y especulativo que configura una estructura económica reprimarizada, en donde los sectores y actividades económicas ligadas a la especulación, fueron favorecidos por la política pública, haciendo que aceleradamente ganaran importancia en la estructura económica nacional, en detrimento de sectores y actividades ligados a la industria y la agricultura, no solo tienen que ver con la crisis permanente de empleo en Colombia, sino que se convierte en el factor más estructural dentro los que explican la enorme volatilidad de la economía nacional.

La consecuencia de ese modelo con el que perdemos la gran mayoría de los colombianos pero que al mismo tiempo es el que hace ganar a las elites que capturan sus rentas, ya sea de manera directa o a través de lo cooptación del Estado, es que genera enormes déficits en cuenta corriente con canales comunicantes directos a la generación de déficits fiscales (Déficits gemelos) lo que presiona en forma sostenida por una mayor demanda de dólares y que empuja su precio hacia arriba.

El origen verdadero de la situación actual debe buscarse en problemas estructurales de la economía nacional, que se fueron configurando y profundizando los últimos 30 años y que hacen a nuestra economía profundamente vulnerable frente a las coyunturas externas”.

Dewin Pérez, profesor universitario

Frente a la anterior vulnerabilidad, el entorno internacional nos mueve el piso con extremada facilidad, que es lo que está ocurriendo hoy frente a unas fuertes expectativas de que la economía mundial va entrar pronto en una recesión como consecuencia de los incrementos sucesivos de las tasas de interés por parte de la mayoría de los bancos centrales del mundo, como mecanismo para luchar contra la inflación.

Esta situación hace que los inversionistas y demás actores quieran protegerse frente a una cada vez más cercana crisis y lo hacen demandado activos seguros, refugios, como el dólar, por tanto su mayor demanda eleva su precio.

Otro factor que está incidiendo mucho es el diferencial entre las tasa de interés nacional y la externa, más exactamente la de Estados Unidos. Esto se explica por el comportamiento de los capitales de corto plazo, también llamados popularmente como capitales golondrinas, precisamente porque actúan como éstas, que están en un lugar solo hasta que el clima les sea muy favorable, pero si este les es adverso, entonces se van.

Importante considerar que estos capitales, llamados golondrinas, son especulativos, no están generando dinámica económica y empleo en la economía, simplemente permanecen mientras puedan seguir obteniendo jugosas ganancias por unas tasas de interés que les son más atractivas que las de otras economías, pero si las economías externas suben sus tasas, es hora de irse a buscar mayores rentabilidades fuera, por lo que su salida desequilibra el mercado de divisas que se manifiesta en una mayor demanda de dólar elevando así su precio. Esto es lo que ha ocurrido recientemente con los incrementos de las tasas de política monetaria por parte de la Reserva Federal que es el banco central de los Estados unidos.

Otro factor importante tiene que ver con las tendencias globales a la disminución del precio del petróleo frente a una menor demanda mundial de crudo impulsada por la disminución acelerada en el ritmo de crecimiento de la economía china lo que hace que frente a una desaceleración del ritmo de su producción demande una menor cantidad de petróleo generando como consecuencia una disminución de su precio. Lo anterior afecta a la económica colombiana, pues más de un 60% de sus exportaciones están ligada a petróleo y sus derivados, por lo que su menor precio representa una menor entrada de divisas a la economía nacional, lo cual refuerza la tendencia alcista en el precio del dólar, porque ahora, una menor oferta de dólares en el mercado nacional actúa en la misma dirección de una mayor demanda configurándose una doble fuerza que actúan en el mismo sentido, empujando el precio de la divisa hacia arriba, precisa el análisis del profesor Dewin Pérez.

La mirada de ANIF

La difícil situación económica del país está marcada por el panorama fiscal, el exceso de demanda, el déficit externo y las presiones inflacionarias, afirma ANIF, el Centro de Estudios Económicos. También destaca la fuerte devaluación del peso, el problema del encarecimiento de la deuda y las percepciones de mayor riesgo que se reflejan en debilitamiento de la cotización de los bonos y activos nacionales, como el caso de Ecopetrol.

“Buena parte de lo que vemos hoy, sobre todo en términos de volatilidad cambiaria, es consecuencia de una crisis global y de la inminente recesión de las principales economías del mundo. En ese sentido, seguramente la situación continuará profundizándose durante los próximos meses”, afirma ANIF.

A esa lista de factores preocupantes se suman también los mensajes encontrados y las comunicaciones ambiguas que ha enviado el Gobierno nacional en términos de la política energética, el rol del Banco de la República y las decisiones de política monetaria, de control de capitales y de incumplimiento de la regla fiscal han generado cierta incertidumbre en el mercado y aumentado, en alguna medida, la percepción del riesgo.

ANIF recuerda que Colombia depende mucho de los flujos de capital externo y que, en una situación de inestabilidad económica mundial, es importante dar partes de seguridad y certidumbre que permitan la permanencia de capitales en el país.

Una economía vulnerable
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