Ante la mirada adulta, la vida escolar parece sencilla: aprender con compañeros que se vuelven amigos, tener la guía de profesores que inspiran, practicar el deporte o actividad artística favorita y disfrutar de la única responsabilidad de estudiar. Pero la realidad es otra.
Una broma pasada de tono, un chiste constante sobre el físico de un compañero, la competencia académica o deportiva malsana, entre otros conflictos, que parecerían mínimos pueden profundizarse o escalar, por la falta de habilidades y herramientas de los niños, niñas y jóvenes, quienes apenas están en su camino de formación.
Si bien los colegios cuentan con una serie de instrumentos que guían la vida escolar y establecen medidas disciplinarias en caso de incumplimiento, hay otra opción que le apunta a la resolución de conflictos desde la participación activa de la comunidad educativa y los espacios de escucha respetuosa, para lograr acuerdos de manera pacífica. Se trata de la mediación escolar.
Mediación escolar: así ayuda a resolver conflictos en el colegio
Siempre que haya diferencias dentro de un colegio, la mediación escolar debe ser considerada como la primera opción para resolverlas. Pero, para que tenga lugar, es clave que las partes involucradas estén dispuestas a dialogar, con el apoyo de un tercero imparcial que facilite este encuentro y aporte soluciones. Este papel lo suelen desempeñar los coordinadores de convivencia, psicólogos y docentes orientadores.
En los casos en los que el conflicto involucra a profesores, padres de familias o directivas de la institución y se torne en un asunto más complejo por resolver, está la alternativa de acudir a los Centros de Arbitraje y Conciliación.

“La mediación no reemplaza las competencias disciplinarias de las instituciones educativas ni los protocolos obligatorios establecidos por la norma colombiana, especialmente frente a situaciones graves. Sin embargo, sí constituye una herramienta complementaria que fortalece la prevención y la transformación pacífica de conflictos”, explica Martha Luz Cuadro Herrera, jefe del Centro de Arbitraje y Conciliación (CAC) de la Cámara de Comercio de Cartagena. Le puede interesar: ¿Para qué sirve el Censo Empresarial de la Cámara de Comercio de Cartagena?
Estos son los conflictos escolares más frecuentes
De acuerdo con Martha Luz Cuadro y debido a su experiencia en el CAC de la Cámara de Comercio de Cartagena, hay diversos tipos de conflicto en el ámbito escolar, que se agrupan en las siguientes categorías:
- Entre estudiantes: matoneo o bullying (incluyendo ciberbullying), disputas por pertenencias, conflictos derivados de relaciones sentimentales entre adolescentes y exclusión social.
- Entre estudiantes y docentes: percepción de trato injusto, calificaciones en disputa, problemas de autoridad y límites.
- Entre familias e institución: inconformidades con decisiones disciplinarias, desacuerdos sobre el manual de convivencia o sobre la atención a estudiantes con necesidades especiales.
- Entre docentes o entre docentes y directivos: conflictos laborales con impacto en el clima escolar.
Si como padre de familia, acudiente o profesor, identifica que está envuelto en alguna de estas situaciones y considera que es necesaria la mediación escolar desde un tercero que no haga parte de la institución educativa, solicite asesoría al CAC de la Cámara de Comercio de Cartagena, comunicándose al correo electrónico cac@cccartagena.org.co o al Whatsapp 3205729403.
Prevenir conflictos escolares: ¿cómo lograrlo?
El aspecto más importante en la resolución de los conflictos es la prevención, por eso es importante que las instituciones educativas fomenten el desarrollo de habilidades blandas como la empatía, la escucha activa, el liderazgo y la responsabilidad social.
Lo ideal es enmarcar estas iniciativas en programas que incluyan tanto a los estudiantes y docentes, como a los padres de familia, además de crear rutas de acción oportuna para evitar que los conflictos se conviertan en problemas mayores.

“En algunos casos, las controversias se originan fuera del aula pero terminan impactando el ambiente escolar (…) Un factor común es que muchos de estos conflictos escalan innecesariamente por falta de canales de diálogo oportunos, lo que genera situaciones más compleja en las que, sin duda, los más perjudicados son los estudiantes”, señala Cuadro.
Para crear y fortalecer estos programas, el CAC de la Cámara de Comercio de Cartagena también ofrece acompañamiento a las instituciones educativas, con asesoría técnica y capacitaciones dirigidas a estudiantes, docentes y padres de familia.
“Con la cámara de Comercio de Cartagena tuvimos un programa muy lindo porque los estudiantes descubrieron habilidades individuales útiles para desempeñar su rol en la institución, tomar decisiones y tener comunicación asertiva”, comenta Marilia Restrepo Borja, coordinadora de convivencia de la Corporación Marymount en Atlántico, quien señala que los padres de familia también fueron parte del entrenamiento.
“Nuestra apuesta institucional busca consolidar la mediación escolar como un modelo replicable en las instituciones educativas de Cartagena y Bolívar. Estos programas no solo impactan positivamente la convivencia escolar, también contribuyen a la formación de ciudadanos con mayor capacidad de diálogo, tolerancia y solución pacífica de controversias, lo cual representa una inversión social de largo plazo para la región”, puntualizó Martha Luz Cuadros.

