Reducir plásticos de un solo uso: el panorama en Colombia

Canadá, Alemania e India han dado un paso adelante en la prohibición de los plásticos de un solo de uso. Esto pasa en Colombia.

Las bolsas plásticas en los puntos de pago, rollos para embalar, pitillos, mezcladores y copitos con plásticos no se comercializarán en el país en 2024. Así quedó consignado en la Ley 2232, expedida en julio de 2022, que establece medidas para la reducir gradualmente la producción y consumo de los plásticos de un solo uso.

En el caso de los empaques, platos, envolturas para frutas con cáscara y cubiertos plásticos, así como confetis y serpentinas, entre otros, dicha ley indica que el plazo para su prohibición es 2030.

Pese a que la norma ya está lista aún falta un escalón muy importante para que se cumpla: la reglamentación, es decir, establecer todas aquellas condiciones, límites, reglas y hasta sanciones para todos los actores involucrados en la cadena de producción y consumo de los plásticos de un solo uso.

Esta tarea es liderada por el Ministerio del Medio Ambiente y se desarrolla en conjunto con seis ministerios, Planeación Nacional, el Sena y con el acompañamiento de la institución de cooperación internacional de Alemania, la GTZ.

“Este es un proceso muy importante, no se trata solo de empezar a ver los sustitutos a los plásticos de un solo uso, sino cómo se extiende la responsabilidad del productor y poder integrar esos plásticos en una nueva producción. Necesitamos una transformación cultural”, afirmó Sandra Vilardy, viceministra de Políticas y Normalización Ambiental de Minambiente.

La reglamentación de la Ley 2232 se hace mediante mesas de trabajo, que se iniciaron en noviembre pasado con representantes de las entidades y ministerios vinculados.

Estas iniciativas hacen parte de la voluntad que ha demostrado el Gobierno colombiano para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y pactos internacionales como el Compromiso Global por la Nueva Economía de los Plásticos, liderado por Naciones Unidas. Le puede interesar: “Comemos una tarjeta de crédito a la semana”, afirman expertos.

80 %
de la contaminación moderna está relacionada con el consumo y producción de plásticos de un solo uso.

Las acciones a tomar

El informe ‘Cerrar el grifo: cómo el mundo puede poner fin a la contaminación por plásticos y crear una economía circular’, publicado recientemente por la ONU, destaca que para reducir la contaminación en un 80 % a 2040 es necesario encaminar los esfuerzos a reducir los plásticos denominados como problemáticos, es decir, aquellos que no son reusables ni reciclables, que contienen químicos peligrosos para la salud humana o que se puede prescindir de estos.

La organización internacional propone tres cambios que todas las industrias, especialmente aquellas que producen el material, deberían adoptar. Estos son:

Reutilizar: promover el uso de las botellas retornables o recargables, dispensadores a granel y sistemas de recuperación de envases como estrategias para reducir el plástico problemático, disminuirían los desechos hasta en un 30%. “Es necesario que tanto empresas como Gobiernos apuesten por modelos económicos basados en la reutilización”, dice el informe mencionado.

Reciclar: mejores diseños que favorezcan que más productos plásticos sean reciclables, entre otras iniciativas a favor del reciclaje, sumarían un 20% adicional a la disminución de los residuos de este material.

Reorientar y diversificar: reemplazar los plásticos innecesarios con materiales alternativos, como el papel, también es fundamental para mermar la contaminación, para ello es importante dejar de usar envases y empaques de plástico, bolsas, artículos de comida rápida y similares. Esto restaría 17% adicional a la contaminación por desechos plásticos.

Varias empresas ya incluyen estas estrategias en sus planes estratégicos como Esenttia, que desde hace alrededor de 10 años emprende iniciativas enmarcadas en la producción y consumo responsable, así como la recuperación y transformación del plástico, luego de su uso inicial.

Además, “impulsamos a toda la cadena de nuestros clientes y sus clientes, en el desarrollo de nuevos productos basados en ecodiseño, fabricación de biopolímeros e implementación de procesos de reciclaje mecánico y químico, como alternativas para un tránsito efectivo hacia la circularidad del plástico con un enfoque no solo económico, sino de impacto y beneficio social”, asegura Juan Diego Mejía, presidente de Esenttia. Puede leer: El impacto del plástico en el mundo.

Plásticos para los que no aplica la norma
Los plásticos de un solo uso para los que no aplica la Ley 2232 son aquellos con propósitos médicos que son indispensables para la asepsia e higiene y que no tienen materiales alternativos que los sustituyan. Tampoco aquellos que contengan o conserven alimentos líquidos, húmedos o preelaborados ni los que contengan productos químicos, que representan riesgo a la salud humana o para el medioambiente en su manipulación.

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