El año lectivo 2021 se inicia de la misma manera en la que terminó el 2020: con los espacios virtuales como escenarios principales de la educación formal en el país.
Aunque las clases virtuales ya no son un territorio desconocido para la mayoría de los padres de familia, quienes han podido conocer puntos claves para acompañar a sus hijos en el proceso de formación como el ritmo de aprendizaje o las estrategias que les ayudan a mantenerse concentrados, de la mano de la sicóloga clínica y coach Liliana Pinedo Cruz, le sugerimos tener en cuenta estos puntos para que el reinicio de las clases no sea traumático:
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Estar en contacto con los maestros y revisar los contenidos del plan curricular le permitirá a los padres familiarizar a los niños y niñas con los nuevos temas e incluso, desarrollar ayudas didácticas para reforzar el proceso de aprendizaje fuera de las clases virtuales.
Aunque el estudio sea desde casa, los horarios de clases, de alimentación, de descanso y recreación se deben establecer y cumplirse para evitar que los menores se sientan perdidos en medio de las jornadas diarias.
“Los horarios de clases están diseñados por el colegio con intervalos estratégicos de estudio y pausas activas. Las investigaciones demuestran que los niños solo pueden enfocarse y trabajar de manera efectiva durante 45 minutos”, explica la sicóloga Pinedo.
Ya sea el padre de familia, un tío o una tutor particular, los pequeños de preescolar y primaria deben contar con el apoyo de un cuidador para las clases virtuales o la alternancia, sobre todo los niños diagnosticados con trastornos de aprendizaje.
“Es importante que el cuidador supervise que tenga la cámara y micrófono activos, (si lo exige el colegio), que se encuentre en la plataforma y desarrollando la actividad. Haga llamados de atención en términos asertivos y minimice conflicto”, comenta Pinedo.
Desde el inicio de la clases remota a causa de la pandemia, los expertos recomiendan designar un sitio especial para las clases virtuales y el estudio, en el que estén las herramientas que el alumno necesita para sus actividades. Esto evita desplazamientos y distracciones innecesarias durante la jornada escolar y crea el ambiente ideal para que el niño o niña se sintonice con sus clases.
La especialista destaca que “la idea es crear un espacio cómodo, animado que estimule su creatividad y motivación para aprender, preferiblemente que en ese lugar no transite mucha gente, tenga pocas distracciones, cuente con iluminación y ventilación adecuada, y tenga un escritorio o mesa a la misma altura del niño, niña o adolescente”.
Destacar los logros y esfuerzos de los estudiantes en medio de la coyuntura es fundamental para motivar el proceso de aprendizaje y disminuir la sensación de frustración que puede entorpecerlo. Más allá de incentivos materiales (que son válidos) las palabras de apoyo y la atención refuerzan la motivación de los niños, niñas y jóvenes.