Con un nivel de aptitud en inglés “muy bajo”, Colombia ocupa el lugar 77 de 100 países en los que la multinacional de enseñanza de idiomas Education First (EF) analizó las habilidades de la población en este idioma. En los resultados del estudio, publicado el año pasado, el país registró el peor rendimiento desde 2011 y en Latinoamérica ocupa el lugar 19, por debajo de Argentina, Bolivia, Paraguay y Chile,
Países Bajos, Dinamarca, Finlandia y Suecia lideran el ranking, con un dominio “muy alto “del inglés. En la última categoría, Angola, México, Afganistán y Ecuador, entre otros, acompañan a Colombia.
“Encontramos que los adultos entre 26 y 30 años tienen las mejores habilidades en inglés. Este resultado refleja la creciente importancia de la enseñanza de inglés en la educación universitaria en todo el mundo. Los adultos entre 21 y 25 años tienen el segundo mejor promedio de dominio del inglés en el informe de este año”, indica el informe de EF.
No es una asignatura cualquiera
Pero ¿qué es lo que impide que los colombianos dominen la segunda lengua? Sin lugar a dudas el acceso a educación de calidad en esta segunda lengua es una de los obstáculos, pero la metodología también lo es.
Recibir clases de forma tradicional, ya sea en el colegio, en la universidad o en centros especializados, puede no favorecer el dominio del idioma pues para ello es necesario acompañarlo de otras habilidades como la comunicación y la recursividad (Quizás le interese: Los beneficios de aprender otro idioma).
Estas últimas encajan en lo que se denomina habilidades blandas, que son aptitudes que favorecen las relaciones interpersonales y que en los últimos años se han incluido dentro de los criterios de selección laboral.
“Se requiere de mucha práctica, estamos convencidos que aunque contemos con una metodología muy exitosa e instructores altamente entrenados, el compromiso de los estudiantes es fundamental, hacer los ejercicio y practicar es muy importante para perderle el miedo a hablar”, comenta Felipe Zuluaga
Gutiérrez, gerente general del instituto de idiomas Berlitz.
La pandemia, una oportunidad
Contrario al impacto negativo que la pandemia ha provocado en los procesos de formación de programas como medicina en la que las prácticas presenciales son vitales, la coyuntura puede favorecer a los interesados en aprender inglés, pues tienen a disposición una amplia gama de recursos virtuales que van desde videos hasta charlas con nativos hablantes del idioma (Lea también: Aprender inglés ¿cuál es el mejor momento?).
Eso sí, depende de la disposición y la disciplina de los estudiantes. “Un reto importante ha sido lograr generar ese cambio en la mente de los estudiantes, para que entendieran que las clases virtuales son tan buenas como las presenciales y que en esta nueva realidad es una alternativa que está para quedarse como una opción muy fuerte de enseñanza”, señala el gerente de Berlitz.
Planear un calendario de estudios y aumentar la exposición al inglés a través de libros, películas, música y de amistades que hablen el idioma también contribuye a mejorar el dominio del mismo.
