La emergencia por el coronavirus no detiene a la academia

A pesar de no poder realizar trabajo de campo, los estudiantes de posgrados aún cuentan con herramientas que les permiten investigar desde sus casas.

MARTÍN CARVAJAL CHAMORRO

30 de julio de 2020 12:00 AM

“Investigar” es una palabra que evoca imágenes de personas que salen a realizar experimentos, repartir encuestas y recoger muestras e información. Estando la humanidad en pandemia, esas opciones están severamente limitadas, particularmente en el caso de la población estudiantil.

La situación es especialmente decepcionante para aquellos que ya tenían un trabajo en mente y se vieron obligados a realizar un cambio de planes en su metodología e incluso tema de investigación. Sin embargo, como lo hace notar Juan Carlos Vergara Schmalbach, docente universitario, a los estudiantes aún les quedan muchas opciones y herramientas para investigar sin tener que moverse de sus casa, incluso a los que cursan niveles más complejos, como las maestrías y los doctorados.

“Los estudiantes que necesitan recolectar muestras primarias no pueden hacerlo en este momento. Lo que proponemos es que se dediquen a realizar trabajos de análisis documental, revisión bibliográfica y análisis de casos donde no exista contacto físico”, afirma el docente. En el mundo moderno de la formación superior, existen las suficientes herramientas como para llevar a cabo este tipo de investigaciones.

Una excelente oportunidad

Pese a las dificultades y retos que trajo consigo la emergencia por el COVID-19, esta podría resultar en una oportunidad para renovar el sistema educativo y aprovechar al máximo las ventajas que ofrece la tecnología.

Martha Patricia Castellanos, vicerrectora académica nacional de Areandina, señala que “el proceso de pandemia y pospandemia genera una revolución educativa y se constituye como una oportunidad de mejora y desafío al sistema de educación nacional; además de ofrecer aportes positivos: como el cambio de la estrategia de formación, uso de las herramientas virtuales, flexibilización de tiempos, entre otros”. (Lea aquí: Estos son los retos de la educación en línea en Colombia)

Por otra parte, Rafael Molina Béjar, director posgrados de salud de Areandina, resalta que la coyuntura favorece a la formación posgradual con la “exploración de los docentes y estudiantes hacia alternativas de aprendizaje mediadas por la tecnología, la potenciación de herramientas como: realidad virtual, realidad aumentada y oportunidades de acceder a instancias de aprendizaje disruptivas que estimulan la creatividad e innovación y facilitan el proceso enseñanza - aprendizaje”.

Variadas de opciones

La mayoría de las universidades están suscritas a servicios de bases de datos y revistas indexadas. Sitios como JSTOR, Social Science Research Network, Springer, MedlinePlus, PubMed y WorldCat contienen millones de artículos a disposición de los estudiantes de todo el mundo. En caso de no poder acceder a uno de ellos, lo más recomendable es “comunicarse por correo institucional con un maestro que podría tener acceso a ellas”, afirma Harold Lora Guzmán, docente. También existen buscadores más generales, como Google Académico y el Internet Archive.

En lo que respecta a la recolección de información personal a partir de entrevistas o cuestionarios, Google ofrece servicios para realizar encuestas y distribuirlas a sus contactos o colgarlas en un sitio específico. Esto sin mencionar servicios como Webinar y Zoom que permiten recopilar testimonios de primera mano de expertos y otras fuentes, así como asistir a cursos complementarios que podrían aumentar la información disponible para el estudiante. A estos, el profesor Lora Guzmán agrega los podcasts, los documentales, videos y blogs de carácter educativo realizados por docentes y autoridades en una determinada materia u otra.

Para casos más específicos, los estudiantes podrían acceder a un software especializado como, por ejemplo, programa de cálculos estadísticos, de edición de imagen y video, simulaciones de física y demás. Para tener acceso a estas herramientas, lo mejor es consultar directamente a su director de tesis.

Independientemente de las herramientas que usen, la comunicación con los docentes es importante en todos los casos donde surjan dudas respecto al modo de proceder en la investigación o en la redacción y realización de los documentos finales. (Lea aquí: El teleaprendizaje, más allá del PC y del internet)