Para nadie es un secreto que la pandemia por el COVID-19 sacudió la economía del mundo entero. A lo largo de todo este año desde que llegó el coronavirus a nuestras vidas, hemos sido testigos de cómo muchos negocios se han ido a pique mientras que otros hacen de todo para poder sobrevivir. El peligroso virus no solo atacó la salud de los colombianos sino también, en su mayoría, sus bolsillos y ni los famosos se han salvado de esto.
En esta ocasión, ha sido el mismo Álvaro Lemmon, conocido en todo el país como ‘El hombre caimán’, quien ha acudido a sus redes sociales para revelar que está en la búsqueda de trabajo y que ha empezado a rebuscarse, por lo que espera el apoyo de todos sus fanáticos.
Con guitarra en mano
“A todos mis amigos les comunico que estoy haciendo vídeos promocionales para sus negocios saludos cumpleaños y todo lo que necesite económicos ayúdame a ayudar informes a mi WhatsApp 3143897146”, estas fueron las palabras que acompañaron el video de ‘El hombre caimán’, donde improvisa con su guitarra unas palabras para motivar a sus seguidores a contratar sus servicios. “Te habla el hombre caimán, muñeca e’ burro, para que ustedes hagan sus videos; así chévere por internet con el hombre caimán. No te cobro caro, ¡hazlo ya! No pierdas tiempo. Te hace un video bien, chévere el hombre caimán”, dice.
La situación de Álvaro preocupó a más de un internauta. Las opiniones son divididas, por una parte están los que consideran que Lemmon tuvo bastantes años trabajando y que debió ahorrar, y por otro lado están los que se fueron contra Caracol Televisión, cadena televisiva en la que trabajó ‘El hombre caimán’ por muchos años.
“Pero si uno trabaja 35 años en una empresa, sale pensionado y puede vive aunque sea estrecho y además, en 35 años de trabajo lo mínimo es haber conseguido una vivienda”; “Yo espero que le vaya bien con su búsqueda, pedir trabajo no es pedir limosna y esta bien que pueda ofrecer su talento. Muchos contratos y muchos éxitos”; “Ya es hora que descanse, imposible que con toda la lora que ha dado en la vida, no tenga con que vivir”; son algunos de los que se leen.
