Nada ha llegado por azar a la vida de esta francesa, sin embargo, las oportunidades las ha sabido aprovechar. Con ese pequeño preámbulo se puede presentar la actriz, cantante y empresaria Charlotte De Casabianca, quien es fácilmente identificable en su trabajo para la televisión, pero un tanto desconocida en otras facetas que ha emprendido.
Es divertida, ese es otro atributo que la hace empática al iniciar una conversación. Define un tanto contradictorio el ser parisina, con un mundo un tanto ordenado en su país y llegar a la ‘convulsionada’ Colombia para trabajar y lo mejor, quedarse, pero afirma que es el destino y no se ha opuesto a sus designios. (Lea aquí: ¡Confirmado! Lina Tejeiro tiene un nuevo amor y también es un cantante)
Enamorada de la ‘onda latina’ y siendo periodista, se había establecido en México donde ejercía su profesión, porque es además politóloga y administradora de empresas, pero al llegar el momento de independizarse hizo un análisis riguroso de los mejores países de esta región para quedarse, y Colombia fue el número uno, toda vez que buscaba consolidar su negocio.
Llegó a investigar el mercado y nunca se fue. Tuvo una primera fase en la edición, el periodismo económico y poco a poco fue descubriendo virtudes propias que desconocía, por eso hoy afirma que este país ha sido su plataforma para entenderse mejor y darse la libertad de explorar quién es realmente.
Una historia de locos
Lo anterior sólo es parte de esas vivencias que la francesa ha experimentado en Colombia y de esta manera empezaron a llegar cosas como la actuación, la música, el marido, y una década después, se reconoce como artista, está encantada y los trabajos se han afianzado.
Si bien de niña tenía predisposición artística, que se visibilizaba a través de la moda, toda vez que su mamá es modelo, nunca imaginó que podía actuar, y no sabía que cantaba, hasta los 32 años, nunca hizo un intento sencillamente porque no estaba en su proyecto de vida.
Asentada en Colombia y con su trabajo funcionando de la mejor manera, Charlotte debió viajar a Canadá para desarrollar relaciones, ya que producía reportes económicos en recursos naturales para inversionistas y Toronto es la meca en esta temática. Siete meses transcurrieron y al vivir frente a una universidad de educación continua para adultos, se matriculó en un curso de actuación para principiantes, y así empieza la historia sin tener una visión aterrizada, pero empezó a entrar a castings y proyectos.
Al regresar al país siguió divirtiéndose con el aprendizaje y no dudó en adentrarse en ese mundo buscando un mánager que le llevó a un proyecto en concreto, se trató de “Celia Cruz”, donde se requería una extranjera para interpretar a la doctora gringa de la mejor amiga de la protagonista.
Esas primeras escenas la flecharon, pero estaba la revista con 17 empleados que marchaba muy bien, sin embargo, en 2013 el sector de los recursos naturales empezó a caer y la pauta que sostenía la publicación por ende sucumbió, Charlotte afirma que todo esto fue como una señal del cielo y se atrevió a cerrar progresivamente, al tiempo que se involucraba más en la televisión.
Los proyectos continuaron con intervenciones en “Tormenta de amor”, “Nadie me quita lo bailao”, hasta cerrar y dedicarse por completo, porque toda su historia ha sido un curso de circunstancias revestidas de “buena suerte”, estar en el momento justo y así mismo llegó el canto.
La visión de los astros
Charlotte De Casabianca mantiene una herencia familiar mística que la llevó a consultar una vidente y encuentra que uno de sus propósitos de vida tiene que ver con la música, aclara que hubo sorpresa ante ese hallazgo, pero un sueño la hizo buscar instrucción en el canto.
Con una voz ideal, conociendo músicos y finalmente uniéndose a la banda La Ramona, que acababa de quedar sin vocalista, esta francesa arriesgada se dedicó a cantar covers hasta cuando la cantante original regresó y ahora reorientó su propuesta con una Dj de tecno llamada Pao Calderón, en la que conjugan voz melódica sobre trap tecno, allí con un concepto muy cósmico, Charlotte canta en francés y en paralelo sigue haciendo rock e incluso mezcla un perfil romántico.
En 2019 grabó “Mucho x mejorar”, un tema dedicado a Bogotá y el caos que representa cada día para sus habitantes, pero que al final es lo que muchos quieren y extrañan de esa ciudad que acoge por igual a propios y visitantes.
El acento la limita un poco en la actuación, pero al ser bilingüe en inglés, las oportunidades sobre papeles de estadounidenses le facilitan el trabajo en la televisión. En la actualidad tiene participación en “El cartel de los sapos: el origen”, sin embargo, trabaja arduamente para neutralizar la entonación, aunque ya le sale un poco la pronunciación paisa.
Como todo lo que se propone lo alcanza, hoy habla con orgullo de su incursión en las tablas, al tener el privilegio y responsabilidad de ser Roxie Hart, villana del musical Chicago en el Teatro Nacional de Quito. Este trabajo lleva la licencia de Broadway, por tanto interviene y controla cada paso del proceso, allí el rigor es un ejercicio que pone a los actores al servicio de la obra y el reto es dejar huella original en el personaje, pero con el balance de cumplir las órdenes.
Actualmente es Sophie Belmont en “Las Villamizar”, un personaje que le imprime retos, primero en la parte física, actúa la ceguera e improvisa, después, lleva matices al estudiar el grado de pérdida de visión de su personaje. El otro reto lo asume como personal al manejar los celos propios de mujer, que llegan con el vestuario suntuoso que lucen todas las mujeres en la producción y que a Sophie le es negado precisamente por su condición oculta, afirma Charlotte muy divertida que para ella fue un golpe, es una parisina que ama la moda y no tuvo esa suerte en la novela.
Se declara atada a Colombia, las relaciones humanas que ha hecho en este país no le permiten pensar en regresar a Francia, valora esta cultura del calor humano, de la bondad desinteresada y ese ánimo de cuidarse el uno al otro, por tanto París tendrá que esperar.

