Indiscutiblemente uno de los artistas más queridos en el mercado latino de la música es Chayanne. El cantante portorriqueño ha mantenido una carrera paralela a su vida, no en vano a los diez años ya era uno de los integrantes del grupo “Los Chicos”, y poco tiempo después emprendió su tránsito en solitario, cosechando éxitos hasta el presente.
Actualmente y con más de cuatro décadas en el escenario, el boricua no desfallece en una profesión que se sostiene con su talento, pero adicional, por el respeto que profesa al público y su familia, la que no pone de manifiesto más allá de los eventos normales sin comprometer su privacidad. (Lea aquí: Vuelve Chayanne... y punto)
Total discreción ha mantenido el artista con su hogar, conformado con la venezolana Marilisa Maronesse hace tres décadas, manteniendo a sus hijos Lorenzo e Isadora fuera del foco mediático, sin embargo, en época de redes sociales, los jóvenes se dejan ver en sus rutinas y aunque Chayanne, por su condición de figura pública está expuesto en las mismas, no pierde la mesura que lo ha caracterizado.
Precisamente esas redes son la ventana por donde su hijo mayor mantiene contacto directo para mostrar al mundo su interesante proyecto, el que muchos pensarían está ligado al mundo artístico, pero si bien tiene que ver con creación, lo suyo no está en un estudio o escenario, es de la calle, del día a día.
Lorenzo Figueroa es el nombre que empieza a sonar con fuerza en el universo de la moda, no es diseñador, está graduado en negocios y aunque se le relaciona con su famoso padre, la propuesta que trae, hace que se le vea desde su propio espacio.
Eres el hijo de una estrella, ¿Qué hizo que no te inclinaras por la música?
No heredé la vena musical de mi padre, no puedo cantar más que en la ducha, aunque sí sé bailar, él me enseñó los pasos de salsa, bachata. Mi hermana Isadora si tiene una voz hermosa y está estudiando música en la universidad, ya se va a graduar.
¿Cómo es crecer con ese sello “el hijo de Chayanne”?
Cuando me dicen que soy el hijo de Chayanne, me hacen el mejor cumplido. Él ha sido tan buen padre, que nos hizo sentir cómodos, yo sabía que era famoso, pero se encargó de alejarnos de ese ambiente para que creciéramos de forma normal y tener esos espacios de familia como ir todos al cine o a comer. Para mí, cuando está en casa es mi papá y en el escenario es mi superhéroe y lo admiro.
¿Qué te hizo encaminar por esta faceta en la moda?
Estudie Negocios, fue algo que me interesó mucho y desde hace dos años tenía pensado crear mi propia empresa, que fuera creativa y que sirviera de motivación para muchos, de esta manera lo conversé con mis dos mejores amigos, Luigi y William, les expuse la idea y al final decidimos hacer esta línea de ropa que resultó maravillosa, porque tiene un símbolo de empoderamiento latino. Es algo positivo que le ha gustado a la gente.

¿Cuál es el distintivo de tus prendas para que los latinos las sientan suyas?
“Stamos bien”, así se ha llamado y es una expresión que se usa generalmente en los latinos, de cualquier país, es una frase que acompaña las conversaciones y es hasta un saludo. Yo soy una mezcla de portorriqueño, venezolano e italiano, pero al final soy latino y esa expresión, sin la “E” suena muy familiar, y no requirió de ningún estudio de mercado al tomar la decisión.
¿Cómo ha sido la aceptación de la marca?
Los latinos de Miami aman la ropa y fueron los primeros en aceptar las piezas. Yo las uso y de inmediato me dicen que quieren lucirlas también.
¿De qué se compone la línea?
Tenemos una línea casual para hombres y mujeres, en un material que se adapta al clima, un algodón que sin ser abrigado protege y de la misma forma aísla del calor. Estamos en proceso para crear más piezas e incluir las gorras que ya están listas en diferentes colores y con mensajes positivos.
¿Crees que los jóvenes de tu generación se enfocan más en hacer empresa?
Me hace feliz ver que mucha gente tiene esa mentalidad, porque se puede pensar más allá de lo establecido, que inspire y cuide el mundo. Es tomar lo positivo y aplicarlo en beneficio de todos.
¿Qué te hizo pensar en una empresa tan competida como es el vestuario?
Siempre quise tener algo propio y que a su vez la gente quisiera usar. También tengo la ayuda de mi padre porque ha manejado el buen gusto en el vestuario, él sabe como lucir bien, siempre está impecable y me da buenos consejos.
¿Hasta dónde quieres llegar con esta empresa?
Por todo el mundo. Quiero que todos sepan de “Stamos bien”, como una marca a la cual pueden acceder y mostrar su orgullo latino. Más adelante quiero abrir tiendas en varios países, por eso pienso que si fallo, me levanto y sigo. Seguimos haciendo una tarea de investigación para asegurarnos de llevar la marca a otro nivel.
Eres de la generación de las redes sociales, ¿Cómo desligas lo bueno y lo malo de éstas?
Nací en el año 1997, justo en el medio de su aparición, por lo que estuve sin redes hasta el 2014 y he sabido manejarlas. Las veo como algo maravilloso, hacen el mundo más pequeño y permiten una mejor comunicación, por tanto son un buen espacio para promocionar cualquier cosa. Pero está el otro lado que con la cámara en cualquier lado captan lo que no se debe y hacen perder la privacidad.
¿Crees que llegará el día en que se diga “ahí va el papá de Lorenzo Figueroa”?
Nunca he pensado en eso. Si le dicen a mi padre, “eres el papá de Lorenzo”, se va a sentir tan bien y orgulloso como cuando a mi me recuerdan que soy su hijo. Al final del día, Chayanne es mi papá.
