“La vida da muchas vueltas. Crecí escuchando a Ricardo Arjona gracias a mi hermana, fan #1. Se las sabía/sabe todas. Nunca imaginamos que, un día, ella terminaría trabajando para él. Hace dos años (2016), mientras vivía con ella en Miami, le comentaron que en una empresa llamada ‘Metamorfosis’ estaba buscando diseñador. Cuando me lo comentó lo primero que le dije fue “tienes que ir”, no la noté muy convencida... La verdad no se tenía mucha fe. Así que insistí en que fuera.
Mi hermana es una dura, no tiene límites, ella sabe que puede con todo y más, tanto que quizás ella misma no lo creé... Nada, al final, les gustó su trabajo y se quedó en la empresa. Conoció a su ídolo, jefe, y gracias a esas pequeñas cosas pudimos tener la experiencia, no solo de recordar durante el concierto esos días en casa hablando sobre si iba o no a la entrevista, sino cuando solo se escuchaba ‘Arjona, te amo’”, escribió el hermano de Catcy, desde Barcelona. Lea aquí: 10 canciones para celebrar los 60 años de Ricardo Arjona.

Fueron siete años (2016-2022) trabajando en la imagen publicitaria de Ricardo Arjona, uno de los cantantes latinoamericanos con más renombre en el mundo. Como narra su hermano, le costó creer que un sueño tan exorbitante se hiciera realidad, pero su metamorfosis profesional en Estados Unidos no comenzó con esa entrevista sino con el modelaje, una pasión para la venezolana.
Al país de habla inglesa llegó en 2013, cuando comenzó lo que ella llama ‘el momento crítico’ de su país natal: inseguridad, incertidumbre y falta de oportunidades. Empacó su vida en dos maletas y como podía desempeñar su carrera desde cualquier lugar del planeta, aceptó la oportunidad de diseñar para promotores de ‘nightclubs’ el país del Tío Sam. Once años después, vive en Chicago, lugar que ama aunque el sol no sea como el del Caribe y la playa esté a kilómetros de distancia. Lea aquí: Ricardo Arjona no se retira de la música, así lo confirmó su equipo
El modelaje le permitió crear una red de contactos en el mundo del entretenimiento que le abrió las puertas a las que jamás se imaginó entrar, después de tres años en Miami, conoció a un venezolano que resultó ser amigo de Ricardo Arjona, de ese dato se enteró cuando las historias en Instagram tomaban fuerza en la vida cotidiana de las personas. Al encontrarse con él, le expresó su deseo de trabajar con el hombre que la ha acompañado durante su existencia, y aunque le ofreció un puesto como secretaria, rechazó la oferta, pues no era su profesión y había aprendido a amar y vivir de su oficio. Todo quedó en anécdota.
Un día, que describe como mágico, recibió un mensaje: “la empresa Metamorfosis buscaba un diseñador”. Con el perrenque de las latinoamericanas, fue a la entrevista, conversó con Ricardo Jr., el segundo hijo del cantante, después de ese día, el resto, es una historia de la que se enorgullece.
En 2016 obtuvo el trabajo. No dejó su trabajo como modelo, pero su prioridad era la imagen del cantautor guatemalteco, ganador del premio Grammy y Grammy Latino. Al principio todo era aprobado o desaprobado por el hijo, era el intermediario entre trabajadores y el jefe, lo más cercano que estaría de su artista, hasta que este empezó a ir a la oficina, a compartir con los trabajadores, a estar en reuniones en conjunto. Tenerlo tan cerca y tan lejos, pues no era una comunicación directa, hasta que, en 2018, sus responsabilidades crecieron y escalaron, sus encuentros dejaron de ser solo con Ricardo Jr. y empezaron a ser con el gran Ricardo Arjona. Ahí fue cuando conoció a un jefe dedicado, perfeccionista y comprometido, a tal nivel que esperaba lo mismo de su equipo. Ella logró tratar al ser humano, que bajado de su papel de artista, es un hombre sencillo, familiar y humilde. Si bien muchos lo tienen en un concepto de egocéntrico y temperamental, Catcy cuenta que es emocional y apasionado.

“Aprendí muchísimo, conocí a gente maravillosa y tuve la oportunidad de ir de gira con el Tour Circo Soledad. Incluso viajamos en el mismo avión. Se imaginan mi emoción; no podía creerlo, y ya eran varios años siendo parte de su equipo. Fue una experiencia inolvidable que siempre ocupará un lugar especial en mi corazón”, asegura Cybulkiewicz. Lea aquí: Ricardo Arjona causa polémica por sus comentarios sobre el lenguaje inclusivo
Como todo trabajo estuvo cargado de desafíos y recompensas, demandaba tiempo y dedicación, puesto que no solo desempeñaba el rol de diseñadora, sino que también era la encargada de las redes sociales. Los horarios de trabajo iban más allá del de oficina, especialmente durante las giras, ya que los shows eran principalmente los fines de semana y la creación de contenido era a diario.
“No fue fácil, pero la satisfacción era inmensa. Decir que formaba parte de su equipo me llenaba de orgullo”, sentencia.
Entre viajes, el caos tras bastidores de cada show, vivir entre telones y camerinos, aumentó su respeto, no eran shows, sino toda una experiencia, en la que el artista estaba atento al más mínimo detalle.
En 2022 se despidió de lo que fue su casa e inició una vida que la llena plenamente. Arjona estaba iniciando una gira que demandaba tanto y sus prioridades cambiaron, acababa de casarse y estaba a meses de dar a luz a su primogénita, y la vida del músico no era para ella, así que creó su marca y en 2023, junto a su esposo, lanzó LaLola, una marca de cuidado de la piel, con su un autobronceador como su primer producto: “nació de la necesidad personal de mantener mi tono caribeño” mientras vive en Chicago. Lea aquí: Ricardo Arjona cantó en estación del metro y nadie lo reconoció
Me cuenta que su amor, cariño y respeto por Arjona aumentó, ella lo logró, ella trabajó con su artista favorito.
“Vivir lo que viví es algo que ocurre muy raramente. Siempre me preguntaba ¿Cuáles son las probabilidades de que alguien esté experimentando lo que yo estaba viviendo?”, escribe y me la imagino diciéndolo con el acento propio de su tierra natal, mezclado con la multicultural familiar. Nacida en Venezuela, con sangre polaca e italiana y criada por un barranquillero que no solo le enseñó a amar la música y el baile sino a Carlos Vives y los clásicos de la provincia.




