Fue en Protagonistas de novela, en el año 2003, en el que Cristina Hurtado se ganó un espacio en la televisión colombiana y donde encontró al amor de su vida al lado de Josse Narváez, otros de los concursantes en el formato que abrió el boom de los realitys en Colombia.
Hoy, 21 años después de su debut en la pantalla chica, la presentadora antioqueña regresa a un programa de este tipo, pero ahora como presentadora, al lado de otra antioqueña, Carla Giraldo, en La casa de los famosos.
“El reto más duro es enamorar a los colombianos, siempre que empiezas un proyecto, lo más importante es que tu público ame lo que estás haciendo”, dijo Cristina en charla con El colombiano, a propósito de esta experiencia, de lunes a domingo en directo. Lea aquí: La casa de los famosos: ‘Carmelo Rendón’ es el ‘host’ favorito de Colombia
Al preguntarle acerca de la experiencia y de las sensaciones tras dos semanas al aire, Cristina reconoce que hay estrés y ansiedad, pero que “el común denominador es emoción y felicidad. Estamos muy emocionados, felices, trabajando fuertemente, dándolo todo, con el formato muy claro en nuestra cabeza y con mucho conocimiento sobre cada uno de nuestros participantes”, reseña Cristina, que regresó al Canal RCN, tras un paso de cuatro años por el Canal Uno, como presentadora, al lado de su esposo Josse Narváez, del concurso Guerreros.
A propósito de esta experiencia, Cristina Hurtado destaca que ese formato le dio la gran oportunidad de ser ella misma, “de tener esa conexión con el televidentes, que me veían como si estuviera sentada en la sala de sus casas contándoles lo que estaban viendo”, anota que ahora su rol en La casa de los famosos es “llevar la información con tranquilidad, comentar las situaciones y estar a la altura los distintos momentos, así como transmitir los momentos de tensión, ansiedad, y angustia de los famosos”. Lea aquí: La casa de los famosos: tras polémica, Nataly Umaña es la líder de la semana
Sobre su relación con los concursantes dice que le gustaría que fuera más cercana, pero que el formato no permite que las presentadoras ingresen a la casa, que solo lo hacen a través de una pantalla en momentos específicos. “Es el único contacto que tengo con ellos, por eso cuando nos conectamos trato de ser lo más linda, familiar y afectiva, porque hace mucha falta cuando estás en un encierro y sometido a tantas presiones, sé que eso es muy duro”.
