A Hamilton se le cumplió el sueño que tenía de niño: ser artista. Sus canciones traspasan fronteras y hacen bailar a quienes se dejan llevar por su ritmo contagioso de pura alegría. Hoy por hoy sus éxitos se posicionan en las plataformas musicales mientras conquistan nuevas audiencias. Para Hamilton lo mejor de ser artista es venir de Cartagena de Indias, la ciudad que lo vio nacer y a la que le profesa total cariño.
- La gente te reconoce en la calle, ¿eso qué significa para ti?
Eso es muy grande porque uno viene de abajo y muchas veces en el barrio donde una persona crece las oportunidades son muy pocas. Bacano que yo esté inspirando a gente del barrio a que cumpla sus sueños y haga las cosas bien.
- Dices “de donde vengo” ¿de dónde vienes?
Yo vengo de Olaya, mejor dicho, de Cartagena porque yo siento que no soy de un barrio, soy de toda Cartagena. Soy de Los Cerezos, Chapacuá, Blas de Lezo, Chiquinquirá, 13 de Junio, porque todos esos lugares me los he caminado y toda la gente de allá me conoce y en su momento decían: allá va el loquito con la guitarra. Lea aquí: TONADA: la agrupación que sueña con vivir del bullerengue
Hablemos de cuando eras niño ¿cómo fue tu infancia?
A mí me gustaba jugar bastante bolita uñita. En ese entonces vivía en Chapacuá, allá comencé a coger más calle, mira que cogíamos peñones y los poníamos en la calle, esas eran las arquerías. Era un vacile. Toda mi infancia fue bonita, bacana, siempre me gustó la música porque veía a mi tío y yo quería ser como él y aquí estamos.
¿Y en qué momento llegó la música?
La música siempre ha estado en mi familia. Tengo primos bailarines, mi tío es productor y cantante, él hizo la canción que decía “calimeño, calimeño vamos a bailar, como piragua tírate negro que no pasa na’”. La vuelta era así, mi tío hacía propaganda aquí y propaganda allá y a mí me gustaba todo eso, pero como a los 15 años empecé a tomar la vaina en serio. Tomaba clases de canto, iba a Bellas Artes, pero como me gustaba aprender solo, no fui mucho. Yo escuchaba Andrés Cepeda, Vicente García, Manuel Medrano...
O sea que tuviste tu época de baladas
Claro, por eso es que todas mis canciones son así. Dediqué bastantes canciones pero yo andaba en un vacile y pensaba “yo tengo que romperla” pero no me atrevía a cantar mucho. Lea aquí: Juan Cruz está cumpliendo el sueño de la pantalla grande
Antes habías dicho que tu papá trabajaba como salvavidas, ¿crees que te haya salvado la vida de alguna manera?
Esa pregunta me tocó el corazón. No sé qué responderte. Cuando empiezo a recordar mi pasado me doy cuenta de que no ha sido fácil. Yo soy un pelaito que se levanta todos los días a las seis de la mañana, hago música, ensayo, todos estos días han sido de preparación. La gente no sabe que esto es un proceso.
¿Cuál es la decisión más difícil que has tomado?
Dejar un amor por el sueño. Es duro porque a veces nosotros como personas tenemos pensamientos diferentes, somos dos mundos, entonces a veces las cosas cambian. Soltarla fue bien difícil porque no podía dedicarme a las dos cosas a la vez.
Dime tres cosas por las que estés agradecido hoy
Por mi mamá, mi papá y mi hermana. Pero también por mis sueños porque lo estoy logrando gracias a que Dios está conmigo, el está aquí al lado, escuchando lo que estamos diciendo.
¿Siempre has sido creyente?
Sí y bastante. Mi papá y mi mamá me enseñaron a ser creyente y yo siempre voy a hablar de la palabra de Dios aunque le cante al mundo. Es algo complicado pero quiero que sepan que Dios siempre ha estado en mi corazón y aquí siempre va Dios primero y yo después. Lea aquí: Daniel Lema, la voz detrás del éxito musical de Rigo
¿Cuál fue ese momento específico en que lo hayas sentido?
Hubo un momento en que el ego me estaba dominando, todos los seres humanos tenemos ego y aceptarlo es muy de hombres. También hablaba muy mal, creía que tenía al mundo agarrado por las manos pero son cosas del proceso. En ese entonces yo estaba en mi casa y estaba limpio pero en la calle estaba sonando mi música a dos manos. Yo me preguntaba “qué es lo que está pasando” y se lo decía a mi booking. Un día me levanté, para ese momento ya estaba sonando ‘Morena’ y todas las canciones que ustedes conocen, pero yo estaba tan nublado, tan alejado de Dios que yo no le había entendido, yo le pedía a Él que me mandara una canción y salió ‘Ibiza’.
¿Te atreves a cantar otros géneros?
Claro, hago reguetón también. Yo soy un detodito.
Si tuvieras que elegir solo a cinco personas para verte en una presentación ¿a quiénes eliges?
Yo te voy a decir una sola cosa, yo sería feliz solamente con una persona, mi mamá. Para mí sería increíble solo con ella viéndome porque ella es muy importante para mí y que yo esté cantándole a mi viejita es todo, lo demás no me importa. Que se caiga el mundo si se quiere caer.
¿Qué le dirías a tu mamá?
Que la amo con todo mi corazón y que ha valido la pena todo.

