Usted camina por las calles de Cartagena de Indias y ve el arte de Marion.Ve. Su huella, visible y colorida, resuena en diferentes puertos del mundo.

Reconoce que lo que ha conseguido no es solo por su creatividad sino por las conexión que ha fortalecido con los años y que le permite entrelazar su trabajo con otros artistas. Ese es su objetivo a largo plazo, ser él quien lidere una red de cartageneros dispuestos a dejar el nombre de la ciudad en alto. Lea: El mural que le dice ‘sí’ a las segundas oportunidades
Su color y armonía están plasmados en ciudades de México, Brasil, Alemania y, el pasado mes de septiembre, cruzó fronteras terrestres y marinas, para llegar a España.
Recorrió más de una ciudad, pero las más importantes fueron Vigo, Valencia, Coruña y Castilla-La Mancha, porque esos murales tuvieron un valor agregado: el humano e histórico. Ahí fue donde más fuerte sonrió, rodeado del ingenio y creatividad de los niños, la calidez de sus habitantes y la magia ensordecedora de la Agrupación Musical Albéniz. Lea: Con una cuadrilonga El Pozón representa el espíritu luchador de su gente

Él ya se da el lujo de no pintar lo que le pidan, sino desdibujar lo tradicional y dejar que el arte dicte su camino. Pasar del blanco al color, eso es lo que Marion.Ve fue a enseñar por medio de talleres y conversatorios: el papel del artista en las diferentes aristas que tiene este diverso mundo.

“Cuento la historia de otros a través de los colores y las figuras. Soy de los que empieza algo para terminar”, dice mientras muestra algunas fotografías de las nuevas realidades que plasmó y asegura que es primordial conocer el contexto cultural e histórico de la región: “educarse para generar nuevas narrativas, conexiones y abrir espacios para que otros colegas tengan estas experiencias porque el talento cartagenero es buenísimo y hay que apostarle”.
El trabajo se vende solo pero el de Marion.Ve habla por sí solo, encanta e hipnotiza. Los colores, las figuras y la textura van de la mano con el pasado y presente de las sociedades; por eso, la pintura que dejó en Castilla-La Mancha hace más divertido y emocionante conocer la tierra del Quijote. Lea: [Video] Marion.Ve, el artista que quiere poner a sonreír a Cartagena
Y es que para ser tan grande como el mítico personaje literario basta con salir, con andar por tierras desconocidas, fiel a tus convicciones y tu historia, y este artista es honesto con el camino que ha labrado con el fin de que otros artistas urbanos puedan llevar su narrativa a lugares privilegiados.
“Más que pintar, disfruto es conectar con las personas. Que la gente de la región conozca su historia y que hablen del arte de Colombia”, manifestó.

Cinco muros pintó y tres charlas dictó. De las experiencias que más marcaron su paso por el primer mundo fue su presencia en el Festival Keep it Written en Xeraco, Valencia. Lea: Él es Marion.Ve, el inspirador artista tras los grafitis de Sonríe
Parece que alguien planeó todo para que él ampliara su cosmovisión, para que recordara que la vida viene sin tantas complicaciones, con la gracia de sonreír sin miedo.
La directriz fue que pintara en un lugar un poco retirado de los demás, por eso llegó a un colegio de la zona y se enfrentó al gran lienzo de concreto. Él asegura que fue porque tiene una narrativa amigable para todas las edades, y es que su mensaje es un recordatorio para el mundo. Cuan importante es oír, leer y escuchar todos los días: ¡Sonríe! Nada mejor que aprender esta ordenanza desde pequeños, en un lugar donde la imaginación y la creatividad florecen.
Marion.Ve, con machete en mano, abre camino para que el gremio de artistas urbanos cartageneros tengan oportunidades de ser y existir en otros países. Que el pasado sea él, pero el futuro sea otro. Su meta es “hacer y ser la historia del arte en Cartagena” y para tener una narrativa hay que tener experiencia.
