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Cien años de soledad: descubre las escenas clave de la nueva serie

Exploramos las escenas más memorables de diez capítulos de “Cien años de soledad”, la novela de Gabriel García Márquez que inspira la nueva serie.

Cien años de soledad: descubre las escenas clave de la nueva serie

El actor Claudio Cataño interpreta al coronel Aureliano Buendía en la serie de Netflix Cien años de soledad. //Foto: Cortesía.

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El estreno de la serie basada en la novela clásica “Cien años de soledad” (1967), de Gabriel García Márquez, ha generado dos públicos irreconciliables en el mundo: los ortodoxos que se niegan a ver el rostro televisivo de José Arcadio Buendía, Úrsula Iguarán, el coronel Aureliano Buendía o Remedios la Bella, argumentando que es preferible seguir imaginando a los personajes de la novela desde los prismas de la subjetividad de cada lector, y por otro lado, están los eclécticos que valoran la especificidad de cada lenguaje y su esencia en sí misma, sin comparar ni mezclar el lenguaje audiovisual con el lenguaje literario. Hay un tercer público que admite que todo libro clásico tendrá una y mil adaptaciones y versiones posibles, algunas desafortunadas y otras acertadas. Lea: Cien años de soledad: detalles de la serie de Netflix que causa ansiedad

De los libros sagrados y clásicos se han hecho versiones para cine y televisión, e incluso, versiones artísticas, pictóricas o musicales, sin que estas tentaciones atente o vulnere la esencia de la obra original. Cada lenguaje artístico tiene su valor y su libertad creativa. Y una pésima versión de una novela clásica, se cae por sí misma, como se eleva una excepcional versión audiovisual, forjada con el rigor y la exigencia de lo excelso.

No hay una sola manera de imaginar el rostro de Remedios la Bella. Habrá múltiples maneras de verla, sentirla y presentirla. La novela de Gabriel García Márquez tiene 20 capítulos en 412 páginas.

Gabriel García Márquez es el escritor del clásico 'Cien años de soledad'. //Foto: Archivo.
Gabriel García Márquez es el escritor del clásico 'Cien años de soledad'. //Foto: Archivo.

Entre la génesis y el apocalipsis de Macondo barrido por los vientos, ocurren levitaciones, éxodos, pestes, masacres, amores desenfrenados y fatales, resurrecciones y algo impredecible. Tal como ocurre en la Biblia, el principio y fin están escritos en unos pergaminos ocultos en el cuarto de Melquíades. Lea: ¿Dónde y cuándo ver la serie ‘Cien años de soledad’ en Netflix?

Los capítulos de ‘Cien años de soledad’ que se transforman en serie

El primer capítulo retrata a Melquíades y el descubrimiento del hielo y otros milagros que abarcan cinco siglos. Si la construcción de un personaje fascinante como Melquíades es la suma de varios personajes cifrados, a partir de Nostradamus, ¿cómo será la recreación en cine o televisión de este personaje que muere y resucita como Lázaro, y reaparece rejuvenecido después de haber muerto? La sentencia del gitano " de barba montaraz y manos de gorrión”, desafía a cualquier director de cine cuando el personaje pregona que “las cosas tienen vida propia. Todo es cuestión de despertarles el ánima”. ¿Cómo hará un director para que el espectador sienta que Melquíades despierte el ánima de las cosas con solo verlas o tocarlas? Melquíades es uno de los grandes retos para todo director de cine. Un personaje que como el Judío Errante trasegó como una sombra por la tierra, pero “sobrevivió a la pelagra en Persia, al escorbuto en el archipiélago de Malasia, a la lepra en Alejandría, al beriberi en el Japón, a la peste bubónica en Madagascar, al terremoto de Sicilia y a un naufragio multitudinario en el estrecho de Magallanes”, narra García Márquez en el primer capítulo de su novela, conectando la aldea de Macondo con el resto del mundo.

Se alude en ese primer capítulo caleidoscópico lo cercano y lejano entre Occidente y Oriente, y se alude que en el extremo meridional del África “había hombres tan inteligentes y pacíficos que su único entretenimiento era sentarse a pensar, y que era posible atravesar el mar Egeo saltando de isla en isla hasta el puerto de Salónica”. Esa visión que revela las últimas maravillas del mundo contrasta con la inocencia de los aldeanos que descubren por primera vez el hielo como si fuera “el diamante más grande del mundo. Lea: Cien años de soledad: el árbol genealógico de la familia Buendía

El segundo capítulo es el duelo de José Arcadio Buendía con Prudencio Aguilar, su eterno rival en la gallera. La semilla trágica de la venganza nació un domingo fatal en la que José Arcadio le ganó a su gallo de pelea, y Prudencio, resistiéndose a la pérdida, le grita para que todos oyeran en la gallera: “Te felicito. A ver si por fin ese gallo le hace el favor a tu mujer”. Es el germen del duelo originado por la ofensa del honor. Prudencio se burla de José Arcadio al verlo pastorear sus gallos, mientras Úrsula Iguarán “bordaba en bastidor con su madre”.

Una escena providencial es el instante en que José Arcadio ve a su hijo extraviado regresar en una estera voladora muy cerca de su ventana. La escena intensa de este segundo capítulo es la lanza con la que José Arcadio mató a Prudencio Aguilar. El tercer capítulo es la peste del insomnio y la peste del olvido, la aparición del personaje mítico en el Caribe: Francisco El Hombre, el juego tradicional del Gallo Capón, y la iniciativa alucinante de José Arcadio de crear la máquina de la memoria, un diccionario giratorio con una manivela que evocaba los acontecimientos esenciales de la vida.

El cuarto capítulo es la historia de Pietro Crespi y Renmedios Moscote. José Arcadio atrapado en sus delirios, es amarrado en un castaño del patio de la casa. En este capítulo Aureliano empieza a escribir versos en los pergaminos de Melquíades. Prudencio reaparece después de muerto preguntando por sus parientes muertos en Riohacha, Valle de Upar, y en Macondo, que era antes de la llegada de Melquíades “un pueblo desconocido para los muertos”, Y es Melquíades el que se encuentra con Prudencio.

En el capítulo quinto estalla la guerra, una encarnizada batalla entre conservadores y liberales, muere Remedios Moscote, Rebeca pierde la virginidad y regresa José Arcadio. En el capítulo seis retrata al coronel Aureliano Buendía, se suicida Pietro Crespi, fusilan a Arcadio.

En el capítulo siete se suicida José Arcadio Buendía de un pistoletazo. Su sangre como un hilo incontenible recorrió las calles del pueblo, zigzagueó por la plaza y entró debajo de la puerta hasta la cocina donde Úrsula iba a partir 36 huevos para el pan. Lo metieron en un ataúd de dos metros y treinta centímetros de largo y un metro y diez centímetros de ancho. El capítulo ocho fusilan a José Raquel Moncada, ocurre el incesto entre Amaranta y Aureliano José. En el capítulo nueve se firma la paz de Neerlandia y hay un intento de suicidio de Aureliano Buendía. En el capítulo diez aparecen Petra Cotes y Remedios la Bella. Aureliano Segundo entra al cuarto de Melquíades. Se narra el espejismo del progreso en Macondo. ¡Todo lo anterior para que lean la novela en los diez capítulos siguientes!

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