Hoy, con la nostalgia que embarga el camino recorrido, Santiago repasa cada letra, cada armonía, cada historia condensada en un álbum que hoy celebra junto a un selecto grupo de artistas, para rendir homenaje al talento que encierra la escena musical en Colombia.
El proyecto, grabado totalmente en vivo -en audio y video- ante un público selecto y reducido, con una banda integrada por algunos miembros habituales del equipo de Cruz, captura no solo su esencia como artista, sino también la magia de mezclar voces tan únicas como vibrantes. La canción 6:00 a.m., una de las más importantes del icónico álbum, es presentada y renovada con la colaboración del caleño Junior Zamora.
“Yo quería que la versión de 6:00 a.m. tuviera un dueto, una colaboración, y yo vengo siguiéndole la pista a Junior desde hace un par de años ya. Lo conocí con la canción ‘La caza de Nariño’ con Alcolirykoz, y su voz me descrestó, su manera de interpretar... Le seguí la pista y lo hice parte de este sencillo, y no me equivoqué en el pálpito. Desde el primer momento en que se subió al ensayo con nosotros, ya mandó la canción a otro lugar, y desde el primer verso que cantó, toda la banda nos miramos y dijimos: ‘ya estamos al otro lado con este man’”, contó emocionado.

En esta nueva y renovada versión de las canciones “Cruce de Caminos”, lo acompañan también Juan Pablo Vega, Juan Galeano y Daniel Álvarez de Diamante Eléctrico, y Daniel Duplat; un hecho que Santiago Cruz agradece y destaca.
“Colombia es una fuente de talento musical inagotable. Y este proyecto, que ahora denominamos Quince de Caminos, es un testimonio; es una bandera colombiana grandísima, bellísima, porque todos los que estamos en el escenario somos músicos colombianos que hacemos parte de la escena desde hace mucho tiempo. Llevamos esa bandera a muchos lugares, mostrando también la diversidad que existe: no se trata de un solo género, sino de un crisol de propuestas estéticas maravillosas. Y qué bueno celebrarlo de esta manera”, apunta.

Santiago Cruz, el alma romántica del pop colombiano
Santiago Cruz tiene claro que es un intento permanente. Más allá de buscar adjetivos o características para describirse, sostiene que es un intento constante a nivel personal y profesional. “Siempre busco crecer de alguna manera en todos los ámbitos: personal, familiar, profesional..., y eso soy”.
El cantautor tolimense disfruta de los días junto a sus cuatro hijos y su esposa. Y si no está en eso, vive en función de la música. Confiesa que la inspiración no le llega cuando está en un “lugar” específico, sino cuando se da la tarea de ponerse en “la vibración emocional adecuada para la creatividad”.

“Yo me puedo sentar a trabajar en mi estudio, y me encanta. Pero también en la habitación de un hotel o mientras estoy en un avión. He aprendido que, en esto de la creatividad, no se trata tanto del lugar, sino de la vibración adecuada. Y hay momentos en los que uno va en búsqueda de la canción y la encuentra, como hay momentos en los que la canción aparece, y te toca pararle bolas para que no se vaya para otro lado”, explica.
Recuerda también aquellos días en Ibagué, a principios de los años 80, en el barrio Cádiz, montando bicicleta con la libertad de ser un joven soñador junto a sus amigos. Santiago Cruz está listo para celebrar los quince años del álbum Cruce de Caminos con un concierto en el Movistar Arena, el próximo 17 de octubre.

