El cierre de Qué hay pa’ dañar sigue dando de qué hablar. Luego de que circularan versiones sobre una supuesta cancelación del programa por parte de RCN, fue Valentina Taguado quien salió al frente para aclarar lo ocurrido y fijar su postura: no hubo veto ni final abrupto impuesto por el canal.
La locutora utilizó sus redes sociales para responder a los titulares que anunciaban el fin del programa como una determinación de la casa televisiva. “RCN no acabó el programa, Johana y yo renunciamos”, explicó, dejando claro que la salida fue una elección personal y profesional, motivada por la carga laboral y por la necesidad de priorizar otros proyectos que ya venían creciendo fuera de la pantalla.
Qué hay pa’ dañar nació como una apuesta digital irreverente, pensada para las mañanas y dirigida a un público joven, con un tono sin filtros y conversaciones cargadas de humor ácido. Desde su estreno, el formato llamó la atención tanto por su frescura como por las polémicas que lo rodearon, convirtiéndose en un experimento que rompía con los moldes tradicionales del canal. Lea: ¿Se acaba Qué hay pa’ dañar? Polémicas habrían sacado a Valentina Taguado de RCN
¿Por qué se acabó ‘Qué hay pa’ romper?’ de RCN?
Sin embargo, detrás de cámaras, el ritmo era otro. Según explicó Taguado, la exigencia de sostener el programa mientras desarrollaban otros compromisos profesionales terminó pasando factura. “Lo estábamos haciendo literalmente dormidas, porque no es lo único que hacemos”, contó, resaltando que la decisión no estuvo marcada por conflictos con el canal, sino por una necesidad de equilibrio.
En esa misma línea, la comunicadora fue enfática en agradecer a RCN y a su equipo. Aseguró que el trato fue respetuoso hasta el último momento y que no hubo tensiones en el proceso de salida. Aun así, reconoció que trabajar bajo la estructura de un canal implica límites editoriales inevitables, algo que contrastaba con el espíritu más libre que ella y su compañera buscaban para sus contenidos.
“Entre un programa y un proyecto personal, nos decidimos por el proyecto personal”, dijo Taguado, explicando que tanto ella como Johana Velandia optaron por enfocarse en los shows en vivo y en propuestas donde puedan decir y hacer lo que quieran, sin restricciones de formato ni lenguaje. Una postura coherente con la identidad que ambas han construido en redes y escenarios.

La salida de Velandia también está ligada a su proyección internacional. La comediante se encuentra impulsando su gira Gordoconsejos, con presentaciones programadas en países como México, Panamá, Estados Unidos y España, lo que hacía cada vez más complejo sostener la dinámica diaria del programa.
Antes de esta renuncia, el espacio ya había sufrido un sacudón importante con la salida de Hassam, quien se retiró por motivos de salud. Ese movimiento marcó un punto de quiebre dentro del equipo y evidenció que el formato atravesaba una etapa de reconfiguración que finalmente no se concretó.
La conversación tomó aún más fuerza cuando el periodista Carlos Ochoa aseguró públicamente que el programa había llegado a su fin por decisión de las directivas del canal. Sus declaraciones encendieron el debate en redes y medios, obligando a Taguado a salir a precisar lo ocurrido. Lea: Polémica: Hassam respondió a comentario de Valentina Taguado sobre su cáncer
Como si fuera poco, horas después apareció un video publicado por Violeta Bergonzi, ganadora de MasterChef Celebrity 2025, que algunos interpretaron como una indirecta relacionada con el fin del programa. Ante los comentarios, la presentadora aclaró que su mensaje no tenía relación alguna con Taguado ni con Qué hay pa’ dañar, bajando el tono a la especulación.

