La controversia judicial alrededor de la película Romper el círculo tomó un nuevo rumbo luego de que se hicieran públicas varias conversaciones privadas entre Blake Lively y Taylor Swift.

Estos intercambios, que las dos amigas mantuvieron durante el rodaje, fueron incorporados como evidencia dentro del proceso legal que enfrentó a la actriz con el director y coprotagonista del filme, Justin Baldoni.
La divulgación de estos mensajes fortalece la postura mediática de Lively, quien sostiene que el ambiente laboral en el set influyó directamente en las denuncias que interpuso contra Baldoni por presunto acoso y represalias. Más allá del peso legal de los textos, su publicación despertó nuevamente el interés del público, especialmente por tratarse de comunicaciones con una de las artistas más influyentes del pop en los últimos años.
Los intercambios entre Blake Lively y Taylor Swift
Lo que más llamó la atención es que los tribunales consideraron relevantes estos mensajes porque ayudaban a reconstruir el clima de trabajo tanto dentro como fuera del rodaje. Aunque ya habían sido evaluados durante el proceso, solo ahora salieron a la luz.
En parte censurados, los textos revelan cómo la actriz se desahogaba ante Swift y se refería a Baldoni con calificativos como “director idiota”, “payaso” y parte de una “pandilla de supervillanos”. Swift, además, utilizó términos más fuertes refiriéndose a él incluso como “perra (Bitch)”. Lea: Polémica en ‘Romper el círculo’: crecen acusaciones por supuestas escenas íntimas
En uno de los fragmentos se lee: “Es una película de terror que nadie sabe que está ocurriendo”. En otro, Lively expresa: “Este tipo y lo que me hizo me generaron una crisis de identidad (...). Que se joda”.
Durante el litigio, Justin Baldoni trató de involucrar directamente a Taylor Swift. No obstante, el juez resolvió restringir la participación de figuras externas con alto perfil mediático, estableciendo así un límite entre la pertinencia de las pruebas y la exposición pública cuando se mezclan celebridad, industria cultural y justicia.
Por otro lado, Blake Lively amplió sus solicitudes dentro del caso al requerir información a Scooter Braun sobre supuestas estrategias para influir en los medios de comunicación, que —según ella— habrían sido impulsadas desde compañías vinculadas a él.

