La abogada Sondra Macollins Garvin sorprendió este miércoles al inscribir oficialmente su candidatura a la Presidencia de Colombia con una puesta en escena poco común: llegó a la sede de la Registraduría Nacional del Estado Civil en Bogotá utilizando la máscara de Salvador Dalí y el traje rojo popularizado por la serie La casa de papel.
La aspirante estuvo acompañada por decenas de seguidores que portaban el mismo atuendo, incluido su compañero de fórmula, el abogado Leonardo Karam Helo.
Según explicó Macollins, el simbolismo del vestuario busca representar a los ciudadanos que, en su opinión, no tienen visibilidad dentro del sistema político. Lea también: La casa de papel que se “vivió” en Cartagena: un robo que pocos recuerdan
“Hoy la gente, los invisibles, los anónimos, estamos presentando nuestro nombre para regresarle el poder a la gente”, afirmó durante el acto.
Una candidatura respaldada por firmas
La aspirante ya había presentado en enero más de un millón de firmas ante la autoridad electoral como respaldo ciudadano para su candidatura a las elecciones presidenciales programadas para el 31 de mayo.

Durante su intervención, Macollins aseguró que su propuesta política gira alrededor de temas relacionados con la justicia, la seguridad y los derechos humanos, con especial énfasis en los delitos que afectan a los ciudadanos tanto en las calles como en el entorno digital.
La abogada también se autodenomina “La mujer de hierro” y afirma que su campaña busca convertirse en una plataforma para visibilizar problemáticas sociales, en particular aquellas que afectan a las mujeres. Lea también: FICCI: Director de La casa de papel reveló la serie que ha sido su reto más grande
Un gesto simbólico inspirado en la ficción
El uso de la máscara de Dalí y el traje rojo tiene un significado particular dentro de la serie La casa de papel, donde los personajes emplean ese atuendo como símbolo de resistencia frente al sistema.
Macollins y su equipo decidieron replicar esa imagen para transmitir un mensaje político dirigido, según afirman, a quienes se sienten excluidos de las estructuras tradicionales de poder.
Aunque su candidatura ha generado curiosidad por la forma en que se presentó ante el público, las encuestas actuales ubican su intención de voto por debajo del uno por ciento.

