Mayo Junco es una artista integral. Canta, baila, compone, modela, cose y habla con la misma intensidad con la que vive la música. Su voz resuena con fuerza cuando evoca la historia, la herencia y la memoria de sus raíces, esas que redescubre cada vez que escucha a Ceferina Banquez o reconoce, en su propio cuerpo, la negritud que la habita.

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El UniversalSe recuerda como una niña curiosa, que conectó con la música casi de inmediato. Criada en el barrio El Pozón, cuenta que se levantaba con el sonido de la trompeta tocada por su padre, Oswaldo Junco, un avezado trompetista y pensionado de la Banda Departamental de Bolívar.
“Cuando estaba en cuarto de primaria llegó la Fundación Batuta y ahí inició mi proceso musical. Es algo curioso: a mí nadie me dijo: ‘Tienes que ser cantante’, porque mis papás han respetado el libre desarrollo de la personalidad de cada uno de sus hijos. Yo me conecté con la música desde muy pequeña, siempre la disfrutaba y siempre quise ser músico, aunque no tenía ídolos en ese momento, solo mi papá”, recuerda.
Tras culminar su bachillerato a los 15 años, María José Junco Romero, como es su nombre de pila, tomó la decisión de que la música no solo fuera un pasatiempo en su vida, sino su proyecto de vida. “Apenas me gradué del colegio dije que quería estudiar música, y esto para mi papá fue un conflicto, porque la visión que él tenía de la música no lograba verlo como algo seguro. Yo no lo entendía, pero seguí este camino y hasta el día de hoy mi papá lo ha aceptado un poco más: me ve cantar y llora, pero aún me dice: ‘¿Qué vas a estudiar, Majo? Yo te pago la carrera’ (...)”, cuenta.
María José Junco Romero inició entonces su formación en la Institución Universitaria Bellas Artes y Ciencias de Bolívar, un proceso que definió muchas cosas en su vida: su capacidad para afrontar el duelo, su manera de concebir la música y un tránsito de emociones que forjaron su carácter y personalidad.
“Yo sufrí la pérdida de mi hermano mayor cuando entré a la universidad y, más que vivir la realización de mis sueños, la música era un acompañamiento. Creo que todos los picos altos y bajos de mi vida emocional, y el desarrollo de la persona que soy hoy, los viví dentro de Bellas Artes. Gracias a mis amigos, que también fueron mis compañeros de música en el colegio y después nos encontramos en la universidad; gracias a ese calor, a ese abrigo que te da el arte, yo creo que pude continuar, sobrevivir a todo el proceso profesional y convencerme de que este es mi camino”, expresa con una sonrisa.

La fuerza de sus raíces: la esencia de Mayo Junco
Mayo Junco tiene 28 años y su historia está atravesada por la búsqueda de sus raíces, por la memoria de la música tradicional y por el bullerengue, ese universo sonoro en el que ha encontrado una forma de reconocerse y abrirse camino como artista emergente.
En diálogo con Viernes, reflexiona sobre el proceso que la llevó a forjar su identidad y estilo musical. “Yo soy una mujer negra, pero fui una niña negra que también experimentó todo eso que puede sonar cliché, pero que es real: prejuicios sobre mi estética, mi voz, mi cuerpo y lo que eso representa. Yo sufrí el proceso de aceptación de mi cabello y hasta de mi timbre de voz, porque estudiaba música clásica. Entonces, siendo una mujer negra, tenía que blanquear mi voz y eso fue un conflicto muy fuerte (...) pero eso me permitió convertir lo que antes veía como una debilidad en grandes fortalezas”, cuenta.
Y amplía: “Es decir, mi cabello afro no es una debilidad, es una fortaleza; mi voz es negra completamente. Yo no voy a cantar música clásica, porque históricamente el territorio donde yo nací, mis ancestros, mi familia, todos son negros. Entonces, mi voz es una fortaleza. Entiendo que en el Caribe se escucha cumbia, bullerengue, música tropical; mi voz no sirve para cantar música clásica, pero puedo contar folclor y en esto la doy toda. Esa es mi fortaleza”.

Así, afirma que se inspira en el folclor bolivarense, más específicamente en los bailes cantados de Bolívar. “Para una artista de mi edad, el camino más fácil sería hacer música urbana, pero a mí me interesa la música tradicional. Mi identidad musical está inspirada en Ceferina Banquez, la reina del bullerengue y la chalupa, una cantadora cuya música tuve el privilegio de conocer. Incluso, hice mi investigación de tesis sobre ella”.

Para Mayo Junco, el legado de Ceferina Banquez la impulsó a empoderarse no solo como mujer, sino como una artista que conoce su pasado, su presente y el contexto sociopolítico en el que convive. “Ceferina me contó que ella se inspiraba en lo que le pasaba para componer sus canciones. De eso se trata el bullerengue. Ella decía: ‘Yo no sé leer ni escribir’, pero cuando tú escuchas su música, ella te habla de temas políticos, sociales, culturales y de todo el conflicto que hubo en los Montes de María. Eso me marcó para hacer mi música y esos ideales están muy arraigados mi música”, sostiene.
Su carisma, ese que brota a flor de piel cuando crea contenido en redes sociales, consolida aún más su presencia en el escenario y la forma como conecta con el público.
A medida que se abre un espacio en la escena musical, tiene un sueño claro en su crecimiento como cantadora. “Yo me autodenomino una neocantadora, porque mi contexto no es igual al de las matronas y cantadoras que ya dejaron un legado importante en el folclor. Pero me visiono llevando mi música a todas partes del mundo, y que todas las personas que hacen parte de mi equipo y que también impulsan este sueño puedan estar bien”.
Myosotis, su nueva apuesta musical
Mayo Junco alista su primer EP. La artista cartagenera prepara el lanzamiento de este trabajo musical, al que llamó Myosotis, una fusión de música bolivarense con ritmos afrobeats que se inspira en el duelo.
“La palabra Myosotis es el nombre científico de la flor ‘no me olvides’. Son seis canciones y cada una representa una etapa del duelo. En este EP voy a contar mi experiencia sobre qué sucede cuando perdemos a alguien que nos importa”, explica emocionada.
El lanzamiento, que cuenta con el apoyo, la dirección y la producción de Aníbal Hernández y Bazurto Music Agency, está previsto para la primera semana de junio en todas las plataformas digitales.
