El 6 de marzo de este año, la pasarela de Loewe en la Semana de la Moda de París se dejó contagiar por el encanto del Caribe colombiano. Con tan solo 18 años, la cartagenera Dana Sofía Vergara Medrano hizo historia al convertirse en la primera modelo colombiana en desfilar en exclusiva para esta legendaria casa de lujo española.

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El UniversalEn un monumental escenario montado en un castillo europeo -cuya majestuosidad, según confesó la joven, la obligó a avanzar casi corriendo sobre la pasarela-, Dana Sofía convirtió su participación en un hito sin precedentes para la moda nacional. Con su presencia, demostró que las distancias geográficas se diluyen cuando la autenticidad toma el control.
Detrás de las obras de arte y los aplausos del viejo continente, se esconde una crónica humana tejida en el sur de Cartagena de Indias mucho antes de que los reflectores descubrieran su imponente fisonomía: una estatura de 1.78 metros, medidas de 76-60-87, calzado talla 41, profundos ojos marrón oscuro y un magnético cabello castaño oscuro. Para Dana Sofía, el arte siempre fue un pilar fundamental. Lea: Sara Camila Hoyos, la joven modelo cartagenera que busca brillar en San Andrés
Su infancia transcurrió entre las teclas de un piano, la batería, las clases de canto, el baile y el dibujo autodidacta de bocetos de ropa. El modelaje llegó en 2015 a través de la academia Bailarte Cartagena, aunque al principio no le atraía. Con una honestidad refrescante, la joven recuerda: “El modelaje, siendo sincera, no me gustaba. Nunca me gustó, pero ya poco a poco me fui instruyendo y conociendo este mundo, me empezó a gustar”. Y así, lo que comenzó como un pasatiempo cambió por completo cuando el cazatalentos Fabio Arias descubrió su potencial y asumió el manejo profesional de su carrera junto a sus padres.

Un vuelo imprevisto en pijama
Su carrera nacional se consolidó tras participar tres años consecutivos en Cali Distrito Moda y ColombiaModa, desfilando para marcas como Falabella, Ivory Atelier y el diseñador Stevan Valencia. Tras cumplir la mayoría de edad y superar un complejo intento de debutar en Milán a los 17 años, la gran oportunidad de su vida llegó a mediados de febrero de este año de la forma más imprevista: “Fabio me llama un jueves y me dice que tenía que volar ya al aeropuerto para ir a París. Y yo me quedé en shock... no tenía las maletas, estaba en pijama, yo buscando todo, mi mamá estaba al lado mío acompañándome. Era mi oportunidad, era mi momento y tenía que volar”. Al desembarcar en Francia, su agencia parisina Oui Management la condujo al casting de Loewe, un proceso veloz basado en fotografías polaroids para evaluar la pureza natural de las aspirantes.
Tras ser seleccionada en exclusiva, Dana afrontó dos semanas intensas de pruebas de peinado, maquillaje y vestuario en absoluto misterio: “Me pusieron todos los looks de esa colección. Yo nunca había vivido algo así, ni sabía cuál era mi vestido, no sabía qué prendas iba a modelar... fue un trabajo superduro, de mucha paciencia, porque yo quería que ya todo pasara rápido, yo quería modelar ya”. En el gran show, la imponente puesta en escena en un castillo europeo la hizo sentir que, literalmente, corría sobre la pasarela.
La armadura frente al rechazo
Criada en el barrio Villa Rosita, ser la única hija de Jader José Vergara Soto y Diana Medrano Sanjur ha sido su ancla emocional. El tránsito del Caribe a las capitales del lujo la obligó a transformar su timidez en una armadura escénica segura. En su colegio pasó a ser conocida como “la modelo del colegio”, una etiqueta que la impulsó a comprender que en esta industria el carácter es indispensable. Con una madurez asombrosa para sus 18 años, reflexiona sobre las complejidades del medio: “El modelaje se trata de vender lo que tienes afuera... El tema también de escuchar los rechazos... vas a escuchar más ‘no’ que ‘sí’, y es algo que se trabaja mentalmente. Escuchar siempre ‘no, no, no’, sin importar que si eres alta, pequeña, con el pelo liso, con los ojos azules... Eso no cuenta en realidad, no se trata de verse bonito, sino de que hay que tener una fuerza muy interna para poder soportar todo esto”.
Frente a las críticas y rivalidades, Dana descubrió que su origen es su mayor factor diferenciador: “Lo diferenciador también es que soy colombiana. Entonces trato de demostrar lo posible de que ‘ey, soy colombiana’ y los colombianos nos arrasamos con todo. Y así como tuve la oportunidad de pisar una pasarela internacional en París, puedo hacerlo con muchas otras más”.

Un gran horizonte para las ideas de Dana
Su éxito en Loewe abrió nuevas puertas, como era de esperarse. Protagonizó una campaña de jeans para la célebre casa Alaïa junto a la supermodelo internacional Mona Tougaard, a quien admiraba hace tiempo en redes y su portafolio ahora abarca también trabajos de e-commerce en Londres y Manchester y una aparición en la revista Harper’s Bazaar España modelando para Dolce & Gabbana.
A pesar de estudiar las trayectorias de íconos como Gisele Bündchen o Imaan Hammam, Dana mantiene los pies en la tierra y combina sus viajes y el glamour con sus estudios de Comunicación Social, carrera a través de la cual planea especializarse en la dirección creativa de la moda en el futuro. Lea: Conoce a Camilo Pérez: el modelo cartagenero que brilló en Colombiamoda 2025

De regreso en el país tras tres meses en Europa, su agenda no da tregua. A finales de julio participará en ColombiaModa, en Medellín, y, tras celebrar su cumpleaños en agosto, regresará al viejo continente a conquistar nuevos contratos. Su inspiradora historia concluye con un contundente mensaje de optimismo dedicado a las jóvenes colombianas: “Lo más importante es la confianza en uno mismo. El proceso también de valorar cada paso que tú das en cualquier proyecto es indispensable... a veces no importa tanto la meta, sino el proceso. El tema de la paciencia, de ser muy perseverante... Yo pienso que si uno es disciplinado, perseverante, constante y optimista, uno puede hacerlo todo”. Dana Sofía ya inscribió su nombre en la moda contemporánea; París conoció la determinación del Caribe y este viaje apenas comienza.
