Con apenas 16 años, Sara Camila Hoyos ya empieza a abrirse camino en el competitivo mundo del modelaje. La joven cartagenera será una de las representantes de la firma Víctor Mosquera Management en el Octavo Caribbean Model Fashion Fest (CMFFEST), que se realizará del 14 al 17 de mayo en San Andrés Islas, un evento que reunirá diseñadores, modelos, fotógrafos, influencers y medios nacionales e internacionales alrededor de la moda, la cultura y el turismo del Caribe.

Sara llega al festival como modelo New Face de la agencia y con la expectativa de participar en castings, talleres y pasarelas que le permitan seguir construyendo su sueño dentro de la industria. Aunque para muchos el modelaje parece un camino lleno de glamour, para ella ha significado disciplina, sacrificios y, sobre todo, aprender a enfrentar las críticas.
“Las críticas las convertí en algo positivo”, asegura durante la entrevista, mientras habla con sinceridad sobre los momentos difíciles que ha tenido que atravesar desde que decidió apostarle a esta carrera. La joven recuerda que incluso llegó a dudar de sí misma tras vivir situaciones complicadas en su colegio y enfrentarse a comentarios negativos de personas cercanas. Sin embargo, el apoyo de su familia fue fundamental para no rendirse.
“Mi mamá y mi familia me ayudaron mucho porque creyeron en mí y me hicieron creer en mí misma”, cuenta.
Su historia dentro del modelaje comenzó hace aproximadamente un año, cuando participó en un reinado y fue descubierta por Víctor Mosquera, quien decidió integrarla a su academia y management. Desde entonces, Sara ha trabajado constantemente en su preparación, participando en eventos, castings y entrenamientos para perfeccionar su desempeño en pasarela.
Pero más allá de las luces y las cámaras, Sara insiste en mostrar una versión mucho más humana de sí misma. Se define como una persona disciplinada, constante y comprometida con todo lo que se propone. Esa misma disciplina la aplica no solo en el modelaje, sino también en sus estudios y en otras actividades que disfruta profundamente.
Además de desfilar, le apasiona el ejercicio, especialmente correr. Recientemente participó en una carrera de 10 kilómetros en Barranquilla y asegura que el deporte se ha convertido en una herramienta importante para mantener su bienestar físico y mental. Otra de sus grandes pasiones son las matemáticas, una afición poco común dentro de los estereotipos que suelen rodear el mundo de la moda.
“Me encantan las matemáticas. En el colegio estoy participando en las olimpiadas matemáticas”, comenta entre risas.
A futuro, Sara no solo se proyecta en las pasarelas. También sueña con convertirse en profesional en Negocios Internacionales y continuar aprendiendo idiomas. Quiere combinar su formación académica con su crecimiento en la industria de la moda.

“Quiero que recuerden mi humildad”: Sara Camila Hoyos
Durante la conversación, la joven también reflexiona sobre los estándares de belleza y el impacto de las redes sociales. Considera que la industria ha cambiado y ahora existe más apertura hacia distintos tipos de cuerpos y perfiles, aunque reconoce que todavía persisten muchas presiones y comentarios dañinos, especialmente en plataformas digitales.
“Siento que las redes sociales son el lugar donde más reciben críticas las modelos”, afirma. “Muchas personas opinan desde una pantalla sin pensar en cómo pueden afectar a alguien que está luchando por cumplir sus sueños”.
Lejos de dejarse vencer por esas situaciones, Sara prefiere enfocarse en el crecimiento personal y en el mensaje que quiere transmitir a otras jóvenes que desean entrar al modelaje. Su consejo es no detenerse por el miedo ni por las opiniones externas.

“Todo esfuerzo vale la pena. Uno siempre va a pasar por etapas difíciles, pero eso también hace parte del proceso”, expresa.
Ahora, con su participación en el Caribbean Model Fashion Fest de San Andrés, Sara Camila Hoyos se prepara para asumir uno de los retos más importantes de su corta carrera, llevando consigo no solo el sueño de triunfar en las pasarelas, sino también la intención de demostrar que la autenticidad, la disciplina y la confianza en uno mismo pueden abrir muchas puertas.

