comscore
Farándula

Natalia Poveda, la bolivarense que busca brillar en el Reinado Nacional del Mar

“El mar ha sido su paz y su polo a tierra”. Natalia Poveda representa a Bolívar con una vida marcada por el deporte, la enseñanza y el servicio.

Natalia Poveda, la bolivarense que busca brillar en el Reinado Nacional del Mar

El camino de Natalia Poveda hacia la Capitanía del Mar. //Foto: Cortesía/@juansefotografo

Compartir

La historia de Natalia Poveda va mucho más allá de los certámenes de belleza. A sus 22 años, la representante de Bolívar en la Capitanía Nacional del Mar 2026 ha construido un camino marcado por el deporte, la enseñanza, la comunicación y el servicio. Aunque hoy muchos la conocen como modelo, creadora de contenido y candidata al certamen, ella prefiere definirse desde otro lugar: el del trabajo constante, la disciplina y la preparación como herramientas para abrirse camino.

“Todo lo que hago, lo hago con amor”, expresa. La frase resume la manera en que ha construido su proyecto de vida y también explica sus facetas como docente y locutora deportiva de la Universidad de Cartagena, espacios desde los cuales busca compartir conocimientos y servir a los demás.

Una vida impulsada por el deporte

Para Natalia, el deporte nunca fue una actividad pasajera. Desde niña formó parte de la Liga de Patinaje de Bolívar y, con el paso de los años, exploró nuevas disciplinas: gimnasia, rugby, ciclismo de montaña, ciclismo de ruta, natación y, finalmente, triatlón. Ese recorrido no fue casual.

“Para mí siempre fue normal vivir rodeada del deporte”, recuerda. Ese vínculo nació en casa, al observar el ejemplo de su madre, quien estudiaba, trabajaba, criaba a sus hijos y, aun así, encontraba tiempo para practicar atletismo y voleibol. Crecer en ese entorno hizo que la actividad física se convirtiera en una parte natural de su vida. Con los años, el deporte no solo fortaleció su cuerpo, sino que también le dio estructura, disciplina y tranquilidad.

Hoy asegura que entrenar es tan necesario como cualquier otra actividad de su rutina. Incluso cuando aparece el cansancio o aumentan las responsabilidades, encuentra en el ejercicio la mejor manera de recuperar el ánimo.

Natalia Poveda, la representante de Bolívar en el Reinado Nacional del Mar. //Fotos: Cortesía/@juansefotografo
Natalia Poveda, la representante de Bolívar en el Reinado Nacional del Mar. //Fotos: Cortesía/@juansefotografo

El mar como propósito

Desde niña, Natalia convivió con la hiperactividad y encontró en el agua un espacio para canalizar su energía. Con el paso de los años, esa conexión con el mar dejó de ser únicamente un refugio personal para convertirse en uno de los pilares de su proyecto de vida.

“El mar ha sido esa paz, ese polo a tierra”, afirma.

Uno de sus mayores propósitos es enseñar supervivencia acuática y promover la natación como una herramienta para salvar vidas. Habla desde la experiencia: asegura que ya tuvo la oportunidad de ayudar a salvar a una persona, un episodio que reforzó su compromiso con la enseñanza y la prevención.

Para ella, aprender a nadar no solo significa practicar un deporte. También representa confianza, seguridad y una forma de prevenir tragedias. A ese propósito se suma otro que considera igual de importante: generar conciencia sobre el cuidado del medio ambiente.

Habla del mar Caribe como un tesoro biodiverso que necesita protección, pero también llama la atención sobre la contaminación que afecta las playas, los manglares y otros cuerpos de agua de Cartagena.

“Representar a Bolívar también es hablar de salud mental, de economía local, de los pescadores, de turismo y de conciencia ambiental”, sostiene.

Un antes y un después

Antes de llegar a la Capitanía Nacional del Mar, Natalia dio sus primeros pasos en el Reinado de Independencia de Cartagena, en el que representó al barrio El Campestre en 2023.

“Fue un semillero para mí”, afirma al recordar esa experiencia como un punto de partida.

En ese momento, Natalia tenía apenas 19 años y reconoce que aún no contaba con la seguridad ni la preparación que siente hoy. “Era una niña que estaba descubriendo ese mundo”, admite.

Tras su participación en el Reinado de Independencia, continuó preparándose y fortaleciendo su vínculo con el deporte y las actividades náuticas. Sin embargo, la posibilidad de representar a Bolívar en la Capitanía Nacional del Mar no llegó de inmediato.

La invitación ya había tocado su puerta un año antes, pero decidió no aceptarla. “No tenía confianza. Sentía que todavía me faltaba prepararme, conocer más sobre el mundo náutico y estar realmente lista para asumir un reto como este”, cuenta.

Lejos de considerarlo una oportunidad perdida, asumió ese tiempo como un proceso de aprendizaje. Continuó entrenando, practicando natación en aguas abiertas y profundizando en disciplinas que durante años habían formado parte de su vida, pero que ahora adquirían un nuevo significado.

Cuando la propuesta volvió a presentarse, su respuesta fue diferente. “Pensé que oportunidades como esas no se presentan muchas veces. Si la vida me la estaba poniendo nuevamente en el camino, no podía dejarla pasar”.

Paradójicamente, todas aquellas actividades que durante años realizó por pasión, sin imaginar que algún día tendría esta oportunidad, terminaron convirtiéndose en su mayor fortaleza para llegar a la Capitanía Nacional del Mar 2026.

“Yo entrenaba porque me gustaba. Nunca pensé que todo ese recorrido en la natación, el mar abierto y el triatlón me llevaría hasta aquí”.

Hoy, Natalia siente que este certamen representa mucho más que una competencia. “En el Reinado de Independencia aprendí muchísimo, pero la Capitanía del Mar conecta con quien realmente soy. Aquí siento que todo lo que he vivido cobra sentido”.

El camino de Natalia Poveda hacia la Capitanía del Mar. //Foto: Cortesía/@juansefotografo
El camino de Natalia Poveda hacia la Capitanía del Mar. //Foto: Cortesía/@juansefotografo

Un legado más allá de la corona

Cuando habla del futuro, Natalia Poveda no piensa primero en títulos ni en reconocimientos. Su mayor anhelo es que las personas la recuerden por la manera en que hizo sentir a quienes la rodearon.

“Quisiera que me recordaran como una persona amorosa, amable, empática y con la que siempre pudieran sentirse seguros”, asegura.

Para ella, la Capitanía Nacional del Mar representa una plataforma desde la cual puede impulsar las causas que la apasionan: la educación en supervivencia acuática, el cuidado del medio ambiente, la salud mental y el amor por el Caribe. Sin embargo, insiste en que el verdadero valor de esta experiencia no estará en una corona, sino en el mensaje que logre dejar.

Con esa misma convicción, envía un mensaje a los jóvenes que, como ella, persiguen grandes metas:

“Que no se rindan. Que hagan todo lo que esté a su alcance para cumplir sus sueños. No ha sido fácil, pero cuando uno trabaja con disciplina, constancia y amor por lo que hace, las dificultades dejan de ser un obstáculo y se convierten en parte del camino”.

Representar a Bolívar también es hablar de salud mental, de los pescadores, de turismo y de conciencia ambiental (...)”.

 Natalia Poveda

Natalia tiene claro que los certámenes terminan y que las coronas, tarde o temprano, encuentran una nueva dueña. Lo que espera que permanezca es el ejemplo de una mujer que hizo del deporte, el mar y el servicio una forma de transformar su entorno.

Siga las noticias de El Universal en Google Discover
Únete a nuestro canal de WhatsApp
Reciba noticias de EU en Google News