Sarah Khalifa pasó de aparecer en televisión y acumular millones de seguidores en redes sociales a convertirse en una de las protagonistas de uno de los procesos judiciales más polémicos de Egipto. La presentadora e influencer, de 39 años, fue condenada a morir en la horca junto a otras 11 personas por un tribunal penal de El Cairo, en un caso relacionado con la fabricación y tráfico de drogas sintéticas.
El fallo fue emitido el 5 de septiembre de 2026, después de que el tribunal consultara al Gran Muftí de Egipto, un procedimiento obligatorio en los casos que contemplan la pena de muerte. La decisión, sin embargo, todavía puede ser apelada ante instancias superiores.
La noticia causó especial impacto por el perfil público de Khalifa, quien durante años estuvo vinculada a programas de televisión, contenidos sobre seguridad y criminalidad y espacios de entretenimiento. Su nombre también ganó fuerza en redes sociales, donde reúne más de dos millones de seguidores. Lea: ¿Qué le pasó? Presentadora colombiana sufrió accidente y le amputaron una pierna
¿Quién es Sarah Khalifa y por qué era conocida en Egipto?
Sarah Khalifa es una figura mediática egipcia que alcanzó notoriedad principalmente por sus apariciones en televisión y por su actividad en redes sociales.
Uno de los espacios con los que más se le ha relacionado es ‘Mission Impossible’, un programa centrado en temas de seguridad, delincuencia y casos policiales que se emitía en el canal privado Al-Mehwar. Algunas publicaciones también han destacado su participación en programas de entretenimiento junto al músico Hamo Bika.
Además de su actividad frente a las cámaras, Khalifa incursionó en los negocios. De acuerdo con reportes de medios internacionales, es propietaria de una clínica de cirugía estética y de una empresa dedicada a la organización y producción de eventos.
Su presencia digital también es considerable. La egipcia cuenta con más de dos millones de seguidores en Instagram, donde comparte fotografías relacionadas con su vida personal, viajes, moda y actividades profesionales. Algunos medios sitúan la cifra alrededor de los 2,5 millones.
Sin embargo, un reporte publicado por Al-Ahram después de la sentencia puso en contexto la imagen de Khalifa como una gran estrella de la televisión egipcia. El medio señaló que su carrera televisiva había sido más limitada de lo que sugieren algunos titulares internacionales y que, según el Sindicato de Medios de Egipto, ella no estaba registrada ni tenía licencia profesional para ejercer como presentadora.
El Tribunal Penal de El Cairo condenó a muerte a Khalifa y a otros 11 acusados. Otros nueve recibieron penas de cadena perpetua, mientras que siete fueron absueltos. En total, 28 personas fueron procesadas en el caso.
Las autoridades sostuvieron que la organización importaba desde el extranjero materias primas destinadas a la fabricación de drogas sintéticas. Durante la investigación fueron incautados más de 750 kilogramos de narcóticos y materiales utilizados para su producción. También fueron encontrados apartamentos que, según la investigación, funcionaban como laboratorios, además de armas de fuego y municiones sin licencia.
La condena también incluyó una multa de 500.000 libras egipcias para cada uno de los acusados que recibió la pena capital.
¿Qué dijo Sarah Khalifa sobre las acusaciones?
Desde el inicio del proceso, Khalifa negó los cargos y sostuvo que era inocente.
Durante una de las audiencias, la presentadora habría dicho que nunca había fumado un cigarrillo y rechazó cualquier vínculo con el consumo o tráfico de drogas. También pidió clemencia mientras se encontraba frente al tribunal.
Imágenes de Khalifa llorando durante una audiencia comenzaron a circular ampliamente en redes sociales. No obstante, algunos medios han advertido que no pudieron verificar de manera independiente el origen o la autenticidad de determinados videos difundidos en internet.
Su defensa también ha cuestionado elementos de la investigación y anunció que recurrirá la sentencia.

¿Por qué Sarah Khalifa fue condenada a muerte?
Según la sentencia, Khalifa y los otros acusados fueron declarados culpables de formar una organización criminal dedicada a obtener materiales utilizados para fabricar narcóticos con intención de traficar con ellos.
A esos cargos se sumaron acusaciones relacionadas con la posesión y el porte de armas de fuego y municiones sin licencia.
El caso se remonta a 2025. Khalifa fue arrestada en abril de ese año y el proceso judicial se extendió durante más de un año. La Fiscalía presentó testimonios, evidencia digital y análisis relacionados con las sustancias incautadas.
La investigación sostiene que los integrantes de la organización tenían diferentes funciones dentro de la operación, entre ellas la adquisición de los materiales, la fabricación y la distribución de los narcóticos.
Aunque la noticia ha sido difundida como una condena a muerte, Khalifa no ha sido ejecutada y el proceso judicial no ha terminado definitivamente.
En Egipto, los casos de pena capital requieren la consulta al Gran Muftí antes de que el tribunal emita su decisión definitiva. Su opinión tiene carácter consultivo y no obliga a los jueces. En este caso, el tribunal realizó ese procedimiento antes de emitir la sentencia del 5 de septiembre.
La defensa puede recurrir ante la Corte de Casación. Por ello, la sentencia podría ser revisada, modificada o anulada durante las siguientes etapas judiciales.
Egipto y el uso de la pena de muerte
El caso de Sarah Khalifa ocurre en un país donde la pena capital continúa contemplada para determinados delitos, entre ellos el homicidio premeditado, terrorismo y tráfico de drogas.
Amnistía Internacional ha cuestionado reiteradamente el uso de la pena de muerte en Egipto. Según la organización, durante 2025 se registraron 492 condenas a muerte y 23 ejecuciones en el país.
El organismo internacional sostiene que el derecho internacional restringe la aplicación de la pena capital a los delitos considerados más graves, que interpreta como aquellos que implican un homicidio intencional. Lea: Famosa presentadora aceptó haber matado a su mamá de 80 años, la apuñaló
El caso de Khalifa ha vuelto a poner bajo los reflectores el sistema de justicia egipcio, pero también ha generado interés por el contraste entre su imagen pública y las acusaciones que llevaron a su condena.

