Farándula


‘Maestro Páramo’, historias con ojos de campesinos

Radio Nacional de Colombia, en su página web, entrega a los colombianos ‘Maestro Páramo’, un trabajo audiovisual, con un enfoque ambiental, histórico y cultural.

EL UNIVERSAL

14 de mayo de 2021 02:13 PM

“Los páramos son un ecosistema fundamental para nuestros territorios, en ellos se da una simbiosis entre la vegetación, los animales y las personas que lo habitan. A través de “Maestro Páramo” conoceremos la sabiduría que hay en este entorno productor de agua y vida, de la mano de los campesinos de la región que buscan protegerlo mientras rescatan sus tradiciones y saberes ancestrales”, asegura Eveling Rico, editora web de Radio Nacional.

Este proyecto documental está compuesto por dos micro documentales y un clip para redes sociales que ya están disponibles en www.radionacional.co, así como por un documental sonoro que se emitirá este lunes 17 de mayo a las 10 a. m. por las 57 estaciones de Radio Nacional de Colombia, y que fue grabado a 3.800 metros sobre el nivel del mar en distintos puntos del páramo más grande del mundo: Sumapaz, como son la laguna de Los Colorados y laguna de los Patos, entrada por Sibaté.

Esos campesinos, custodios y dolientes del páramo, protagonistas de esta producción, compartieron su día a día con el equipo de realizadores, conformado por siete personas, quienes, con equipos de alta tecnología, entre esos cámara de cine, luces led y drones, lograron capturar la belleza e imponencia de la naturaleza.

Ellos son Deogracias Jaime, formador empírico de los niños del páramo; Rosalba Rojas, líder del grupo Las Frailejonas, que a través del arte enseña sobre el valor de su páramo; Guillermo Villalba, guía turístico y protector del páramo frente a visitantes nacionales y extranjeros y los biólogos de flora y aves, Yulieth Ávila y Néstor Espejo.

Para Leonel Vásquez, asesor de la producción, “Maestro Páramo es un acercamiento relacional entre las distintas formas de vida que existen en un escenario biológico único que está posibilitando la vida de muchas personas, en la que hay una sinergia entre la cultura y la naturaleza”.

Y no es para menos, el páramo de Sumapaz es uno de los 36 complejos de páramos que tiene Colombia y cuenta con 335 mil hectáreas protegidas, un ícono de reserva biológica a nivel mundial. Son tres departamentos que cubren este espacio de biomasa y por lo tanto es un escenario de vida, libertad y de medio ambiente.

Para Guillermo Villalba, campesino y guía turístico que participó en esta producción, “se hace un llamado a la institucionalidad para que entendamos, de una u otra forma, que si no cuidamos estos escenarios de vida estaremos condenados al espacio sin agua y eso es muy triste para las actuales comunidades y las futuras generaciones, porque tendrán que afrontar la necesidad de no tener este recurso”.

Por su parte Rosalba Rojas, del grupo cultural Las Frailejonas, conformado por mujeres que, a través de coplas, música y teatro, lograron crear conciencia en la comunidad para proteger el páramo y las especies, empezando por sus propios esposos que renunciaron a la caza de venados, destaca un aspecto distinto que se toca en Maestro Páramo.

“El páramo realmente si se está envejeciendo y los adultos mayores vemos con tristeza que por falta de oportunidades los jóvenes de acá se van a buscar otros rumbos, pero también es la falta de empoderamiento porque aquí también hay oportunidades”, quizá por esto es que Las Frailejonas trabajan también en transmitir conocimientos ancestrales a las niñas de su comunidad como lo es el tejido.

La grabación de este proyecto documental tardó tres semanas y estuvo bajo la dirección de Juan Carlos Cárdenas, de la casa productora EnMarca, quien cuenta que el equipo realizó un recorrido de más de cinco horas “con equipos al hombro, con el corazón a mil y con fatiga por la presión de la altura. El páramo era impredecible, y nos tocaba pedirle permiso para que nos dejara capturar sus hermosos escenarios, fauna y flora. Cuando no quería ser grabado, en cuestión de segundos nos dejaba totalmente cobijados por una capa de neblina densa”.

Asegura que durante la grabación el sentimiento común fue que “no somos nada ante la imponencia de la madre naturaleza. El valor de cada especie y cada cosa es que está puesta allí, de manera funcional, para que nosotros tengamos ese valioso recurso que es el agua que llega a nuestras casa.Sin embargo, nuestro estilo de vida impacta dicha fuente, que día tras día, se va agotando. No nos estamos dando cuenta que las futuras generaciones no podrán admirar dicho beneficio”.

A pesar de la rudeza que implicó la producción, al estar expuestos a un frío rompe huesos por cuenta de los 2 grados centígrados de temperatura que también quemaban mejillas, el barro hasta las rodillas por la lluvia constante y los almuerzos fríos dentro de una caverna natural, este proyecto documental lo valió todo.

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