En un festín de sabores que deleitan los sentidos, los platos de fin de semana se convierten en protagonistas indiscutibles de la mesa familiar. Desde opciones conocidas en el día a día de la casa, hasta creaciones innovadoras, la experiencia puede elevar la cocina a una forma de arte.
Este fin de semana, los paladares más exigentes tienen la oportunidad de disfrutar de exquisiteces que cuentan historias a través de los sabores ‘ataviados’ de una presentación cuidadosamente elaborada.
Ya sea disfrutando de un almuerzo familiar o compartiendo con amigos, la propuesta del fin de semana se erige como protagonista de la escena gastronómica, invitando a todos a saborear la magia que sólo la cocina ejecutada con amor puede ofrecer.

INGREDIENTES
8 costillas de cerdo
3/4 taza de harina
1 cucharadita de sal
1/2 cucharadita de pimienta negra
3 tallos de cebolla larga finamente picados
3 dientes de ajo machacados
1 cucharadita de jengibre fresco finamente rallado
1/4 taza de vinagre blanco
1/4 taza de jugo de limón
2 cucharadas de salsa de tomate
4 cucharadas de aceite de palma rojo
1/4 taza de salsa soja
1/4 taza de azúcar moreno
3 tazas de agua
1/2 taza de pulpa de tamarindo
1 ají dulce cortado en finas rodajas
Cebollín picadito
Cilantro picado
PREPARACIÓN
Mezcla la harina de trigo con la sal y la pimienta, cubre cada costilla con esta mezcla y reserva. Pon a calentar el aceite de palma rojo en un caldero o una olla grande y dora las costillas por todos sus lados. Retíralas y reserva.
En la misma olla saltea el ajo, la cebolla y el jengibre, disuelve la pulpa de tamarindo en 1 taza de agua tibia y añádela a la preparación. Agrega las dos tazas de agua restantes y el resto de los ingredientes, raspando la base de la olla para desprender todo el sabor.
Vuelve a poner las costillas en la olla, tapa y cocina a fuego lento durante 2 horas revisando la carne para asegurarse de que esté tierna y que haya suficiente líquido en este punto. Si la carne no está tierna, cocina durante 30 minutos más y agrega agua si ves que falta líquido.
Sirve sobre puré de papa y decora con las rodajas de ají dulce, el cilantro y el cebollín.

INGREDIENTES
50 ml de aceite
20 grs de cebollín (cebolla larga)
1 taza de vino blanco
10 unidades de láminas de lasaña cocidas
½ taza de apio en cubos
2 cucharadas de pasta de tomate
200 grs de queso parmesano
400 grs de requesón
Romero c/n
Sal de mar c/n
500 ml de salsa de tomate
350 grs de tocineta
½ taza de cebolla cabezona picada
Ajo 2 unidades
½ taza de zanahoria en cubos
PREPARACIÓN
Salsa
Sofreír en una cacerola con aceite vegetal, el ajo laminado y la tocineta cortada en láminas gruesas. Salpimentar la carne molida aplastada. Sellar la carne molida en tocineta frita.
Agregar la pasta de tomate y mezclar todo para obtener una cocción por 2 minutos.
Perfumar con 1 rama de romero fresco. Incorporar el vino blanco hasta que evapore durante 30 segundos. Integrar la zanahoria, el apio, y la cebolla cabezona en cubos. Agregar la salsa de tomate y dejar cocinar por 3 ó 4 minutos.
Lasaña
Disponer la salsa en el fondo de la cazuela.
Colocar las láminas de lasaña previamente cocidas.
Agregar el requesón y el queso parmesano.
Repetir hasta terminar nuevamente hasta terminar con la carne.
Cubrir con láminas de queso mozzarella.
Calentar al fuego directo la tapa y cocinar a fuego bajo tapado por 5-7 minutos.
Espolvorear con queso parmesano y la cebolla larga fresca picada.

INGREDIENTES
2 filetes de róbalo
1 taza de agua caliente
1 pizca de comino
4 chontaduros sin piel y sin semilla cortados en cubitos.
2 cucharadas de aceite de palma rojo
2 cucharadas de perejil picado
4 cucharadas de crema de leche
¼ de taza de aceite de palma
1 cucharada de fécula de maíz disuelta en 2 cucharadas de agua
1 cucharada de mostaza
1 diente de ajo finamente picado
Sal y pimienta blanca al gusto
PREPARACIÓN
Condimenta los filetes de róbalo con sal, pimienta, ajo picado y la mostaza. Dóralos por ambos lados en una sartén con un poco de aceite de palma rojo caliente y reserva.
Para hacer la salsa licua el chontaduro con el agua caliente, cuela la mezcla y condiméntala con sal, comino y pimienta. Llévela al fuego bajo, agrega la fécula disuelta en agua, la crema de leche, revuelve y cocina a fuego bajo hasta que espese.
Sirve los filetes de róbalo dorados sobre una cama de salsa, decora con perejil, trocitos de chontaduro y acompaña con patacones y ensalada.
