El reciente llamado del presidente Gustavo Petro para legalizar la cocaína, heroína, metanfetamina y otras sustancias ha encendido un debate intenso en Colombia, pues aunque su propuesta se ha enfocado en la legalización de la marihuana, la discusión ha planteado serias preocupaciones sobre el impacto de esta medida en la sociedad. Lee también: Jhon Freys pasó de cantar en un bus de Transcaribe al escenario
Algunos argumentan que la marihuana, a menudo considerada la puerta de entrada a otras drogas, podría llevar a un aumento en el consumo de sustancias más peligrosas.
Sin embargo, estudios científicos indican que la marihuana es significativamente menos adictiva que otras drogas como el tabaco y el alcohol, ambos legales en la mayoría de los países. La dependencia generada por la marihuana es considerablemente menor, lo que la coloca en un lugar diferente dentro del espectro de sustancias adictivas.
Uno de los puntos críticos en el debate es el impacto en los adolescentes y niños, quienes son más susceptibles a desarrollar dependencias. Los críticos temen que la legalización facilite el acceso a la marihuana para los menores de edad, a pesar de que las propuestas de legalización suelen incluir estrictos parámetros de regulación y control para el consumo adulto responsable.
La evidencia internacional ofrece una visión mixta. En lugares como Estados Unidos, donde se ha legalizado el cannabis, se ha observado un aumento en la frecuencia de consumo en ciertas áreas, con incrementos de hasta un 20%.
Sin embargo, el impacto en el número total de consumidores aún no está claro. Además, la legalización podría contribuir a una disminución en el tráfico ilegal de drogas, aunque datos de países como Canadá, Uruguay y California sugieren que el mercado ilegal sigue representando una parte significativa del mercado, debido a la disponibilidad de marihuana más barata y potente.
Los defensores de la legalización argumentan que la prohibición no ha logrado eliminar el consumo, y que regular el mercado podría llevar a una reducción en la violencia asociada con el tráfico de drogas. La legalización también podría permitir una mejor calidad del producto y generar ingresos para el Estado a través de impuestos.
Por otro lado, los detractores se preocupan por los posibles efectos negativos en la salud pública, como el aumento en la incidencia de psicosis y esquizofrenia asociadas con el consumo frecuente de cannabis. También te podría interesar: Cartagena sí protege a sus niños, niñas y adolescentes de la explotación sexual

