

La pesadilla comenzó cuando Ahmed se despertó en medio de la noche con la sensación de que algo andaba mal, por lo que había estado monitoreando el grupo de WhatsApp de su familia desde el inicio de la guerra, ya que la comunicación con su padre y hermanos en Gaza se había vuelto complicada debido a los cortes de electricidad impuestos por Israel en la Franja de Gaza.
Dos días antes de la tragedia, recibió un mensaje de su hermana Wallah en el grupo familiar, informando que su casa había sido dañada por una bomba, pero que todos estaban a salvo gracias a la protección de Dios.
Sin embargo, esa noche, al despertar, el grupo de WhatsApp de la familia estaba en silencio.

Desesperado por saber lo que había ocurrido, Ahmed llamó a un amigo en Gaza, solo para recibir la devastadora noticia de que su familia había sido víctima de un ataque aéreo y todos habían fallecido. En total, 21 miembros de su familia, incluyendo su padre, hermanas, hermanos y sobrinos, perdieron la vida en el trágico suceso.
La lista de los fallecidos es tan larga que Ahmed apenas puede recordar los nombres y edades de todos ellos. Entre las víctimas se encontraba su sobrino Eslam, un adolescente prometedor que soñaba con estudiar en el Reino Unido.

Eslam murió junto a sus primos y hermanos, dejando a Ahmed con un profundo dolor y preguntas sobre el impacto duradero de esta guerra en los sobrevivientes. De este triste desenlace quedó como único sobreviviente su sobrino Omar.
Las historias de pérdida como la de Ahmed son un recordatorio del costo humano de la guerra y la necesidad de buscar soluciones para poner fin a este conflicto que ha afectado a tantas vidas en la región.

