Carter realiza una visita de tres días a Corea del Norte esta semana acompañado por el ex presidente finlandés Martti Ahtisaari, el ex primer ministro noruego Gro Brundtland y la otrora presidente irlandesa Mary Robinson. Los cuatro son miembros de un grupo de líderes mundiales retirados llamado los Elders (gente mayor), fundado por el ex presidente de Sudáfrica Nelson Mandela.
Carter dijo que al grupo “le agradaría mucho” reunirse con el líder norcoreano Kim Jong Il, lo mismo que con su hijo y heredero Kim Jong Un, pero no era seguro que eso pasara.
“No tenemos una indicación de que podremos hacerlo, pero sería un placer si pudiéramos”, dijo en una conferencia de prensa en Beijing antes de su partida el martes a Pyongyang.
El ex presidente dijo que no era “prejuicioso por adelantado” sus pláticas para revivir las conversaciones sobre los programas nucleares de Corea del Norte, que han estado detenidas durante los pasados dos años.
Se cree que Pyongyang está esperando concesiones diplomáticas de Washington antes de comprometerse a volver a las conversaciones con seis países mediante las cuales se le pedirá que desmantele sus programas nucleares a cambio de comida y ayuda en combustible.
Carter no respondió cuando se le cuestionó sobre si llevaba un mensaje del gobierno estadounidense y no hizo mención del coreano-americano Jun Young Su, quien está detenido en Corea del Norte, bajo cargos de llevar acabo actividades de misiones.
La agencia de noticias Yonhap, de Corea del Sur, citó a Carter diciendo en una entrevista que no llevaba mensajes del gobierno estadounidense y no pretendía tocar el caso de Jun. El Departamento de Estado de Estados Unidos dijo el mes pasado que Carter no llevaría mensajes oficiales.
