Las elecciones “se celebrarán el próximo 20 de noviembre” y no en marzo de 2012, dijo José Luis Rodríguez Zapatero en una conferencia de prensa en Madrid. “Era lo natural, lo razonable”, agregó.
El Partido Popular (PP, derecha), el principal de la oposición, reclamaba con insistencia el adelanto de los comicios desde la dura derrota sufrida por los socialistas en las elecciones regionales del pasado 22 de mayo.
Varios dirigentes del Partido Socialista (PSOE) presionaban en el mismo sentido, incluyendo, según los medios españoles, al candidato oficialista y ex ministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba.
El líder del PP, Mariano Rajoy, favorito en los sondeos, dijo que el adelanto de las elecciones era “lo que la mayoría de los españoles esperaba”.
“Soy consciente de que el gobierno que salga de estas elecciones tendrá una tarea muy difícil. Pero (...) contará con la confianza de los españoles”, sentenció.
Zapatero, de 50 años, elegido en 2004 y reelegido en 2008, había anunciado en abril pasado que no sería candidato a un tercer mandato al frente del Ejecutivo.
El mandatario aseguró en la conferencia de prensa que su gobierno había conseguido sentar “las bases de la recuperación” económica.
España fue duramente golpeada por la crisis que sumió al mundo en la recesión en 2008 y tarda en recuperarse.
“En un contexto todavía complicado, la economía muestra señales positivas”, dijo Zapatero.
“Por eso, ha venido el tiempo de anunciar el calendario para las próximas elecciones generales” en noviembre, agregó.
“Es la fecha que nos permite culminar cosas que nos parecen esenciales, como la reducción del déficit”, subrayó.
Según el calendario anunciado, el próximo gobierno podría asumir “desde el primero de enero el ejercicio económico de 2012”.
