Anders Behring Breivik, condenado este viernes a 21 años de prisión por la masacre que el año pasado costó la vida a 77 personas en Noruega, padece trastornos de personalidad, pero no una psicosis que justifique su internamiento en un psiquiátrico, según el tribunal de Oslo. (Lea más: Masacre de Noruega: Fiscalía pide reclusión psiquiátrica de Breivik)
"La Corte estima que tiene trastornos de personalidad, rasgos antisociales y narcisistas", declaró la jueza Wenche Elizabeth Arntzen, para explicar el veredicto, después de haber recalcado que para los jueces el acusado no mostraba "ningún síntoma" que revelara una esquizofrenia.
