Seis personas murieron este viernes en Egipto en enfrentamientos en todo el país entre la policía y los partidarios del presidente islamista Mohamed Mursi, derrocado por el ejército el pasado mes de julio.
La policía dispersó a los manifestantes lanzando gases lacrimógenos y perdigones. Los partidarios de Mursi volvieron a desafiar la prohibición de manifestarse impuesta por el gobierno desde la destitución del presidente el 3 de julio. Miles de personas manifestaron en el país hasta que la policía intervino para dispersar las protestas con gases lacrimógenos y perdigones.
Desde entonces, la represión ha dejado más de 1.000 muertos y miles de detenidos.
Tres de las víctimas murieron en El Cairo, una en Alejandría (norte), otra en la ciudad de Ismailía y la sexta en Fayom, en el sur de El Cairo, indicó el ministro de Salud. También hubo 42 heridos y 122 detenciones.
Estos enfrentamientos se produjeron al margen de manifestaciones convocadas por la coalición islamista que pide el regreso al poder de Mursi.
Dentro de pocos días se retomará el juicio contra Mursi, el único presidente elegido democráticamente de la historia de Egipto, acusado por el gobierno actual de "incitación al asesinato" de manifestantes durante su presidencia, que duró cerca de un año. Esta coalición, liderada por los Hermanos Musulmanes, la cofradía declarada recientemente "organización terrorista", se moviliza casi diariamente en el país a pesar de la violenta represión de las nuevas autoridades que ha dejado más de 1.000 muertos y miles de personas arrestadas.
