Las autoridades ecuatorianas capturaron a cuatro personas que serían integrantes o estarían relacionadas con el Frente Oliver Sinisterra, una disidencia de la extinta guerrilla de las FARC. El procedimiento se llevó a cabo durante operativos de seguridad en la provincia de Imbabura, ubicada en el norte de Ecuador.
El primer operativo ocurrió en la localidad de Lita, donde soldados del Ejército se enfrentaron con hombres armados y posteriormente ubicaron una vivienda construida en madera. En el lugar fueron detenidos un ciudadano ecuatoriano y otro de nacionalidad colombiana, quienes, según las autoridades, pertenecerían al grupo disidente.
Durante la intervención fueron incautados un fusil, una pistola, más de 200 municiones, un chaleco táctico y otros elementos que quedaron bajo custodia de las autoridades. Lea: JEP imputa a 27 excomandantes de las Farc por crímenes de guerra y violencia de género
Horas después, integrantes del Ejército y la Policía realizaron otro procedimiento en la misma provincia. Allí fueron capturadas otras dos personas que estarían “vinculados al abastecimiento logístico” del Frente Oliver Sinisterra, de acuerdo con la información entregada por las Fuerzas Armadas ecuatorianas.
Capturas en Imbabura estarían relacionadas con minería ilegal
El ministro del Interior de Ecuador, John Reimberg, señaló que los dos últimos detenidos también tendrían relación con el control de actividades de minería ilegal en dos sectores de Imbabura.
En este segundo operativo, las autoridades reportaron el decomiso de un fusil, más de 300 municiones, pistolas y cartuchos. También encontraron un paquete de cocaína, herramientas utilizadas para minería y prendas de vestir similares a las “utilizadas por grupos irregulares”.
El Frente Oliver Sinisterra figura entre las organizaciones extranjeras señaladas por el Gobierno de Daniel Noboa dentro de la ofensiva contra las estructuras del crimen organizado que opera en Ecuador.
La agrupación fue incluida por el mandatario en la denominada “guerra” contra las bandas criminales, iniciada en 2024, cuando Noboa declaró al país en “conflicto armado interno” debido al incremento de la violencia y la criminalidad.
Las autoridades continúan desarrollando operativos contra las estructuras armadas y las actividades ilícitas con las que, según sus investigaciones, estarían relacionadas.

