El crucero "Costa Concordia", cuyo naufragio en enero de 2012 causó la muerte de 32 personas, partió hoy miércoles de la Isla del Giglio con dirección Génova, donde será desguazado.
"El barco avanza actualmente a una velocidad de cerca de dos nudos", unos 3,7 km por hora, aseguró Sergio Girotto, uno de los ingenieros a cargo de la imponente operación de salvamento en declaraciones a la cadena italiana SkyTG24.
Dos años y medio después de haber naufragado frente a la isla toscana, el enorme crucero de lujo, de 300 metros de eslora y capacidad para más de 4.000 pasajeros, zarpó para su último viaje con la proa dirigida hacia el norte de la península italiana.
Cerca de 1.500 habitantes de la isla celebraron con aplausos, cantos y sirenas la salida del llamado "Titanic del siglo XXI" mientras repicaban las campanas de las iglesias para recordar a las víctimas del naufragio.
El crucero, que pesa 112.000 toneladas y flota gracias a 30 cajones de aire que cumplen la función de flotadores, está siendo remolcado por dos barcos oceánicos hasta el puerto de Génova, a unos 280 kilómetros al norte, para su desguace.
Rodeado por 12 embarcaciones que vigilan la operación, el "Costa Concordia" tiene previsto llegar al puerto de Génova el sábado, donde será completamente desmantelado.
"Todo se está desarrollando como previsto. Es un gran día para la Isla del Giglio. Pero descansaremos sólo cuando llegue a Génova", declaró Nick Sloane, el sudafricano encargado de esta operación titánica, única en la historia naval.
Algunos familiares de las víctimas y supervivientes de la tragedia asistieron al momento en que el barco se fue.
"Que el barco siga su camino para que nosotros podamos seguir el nuestro", comentó conmovida la francesa Nicole Servel, que perdió a su marido en el naufragio. PROTECCIÓN DEL MEDIO AMBIENTE
Según la ruta prevista, el crucero pasará a 25 kilómetros de la isla francesa de Córcega y de las islas italianas Elba y Capraia, esta última en Cerdeña.
Este recorrido preocupa a las autoridades de Córcega, que temen el derrame de los líquidos tóxicos y del petróleo que se encuentra aún en los depósitos de la embarcación.
Este temor irrita a las autoridades italianas, que consideran ejemplar la operación, en la que participan también expertos marítimos y ecologistas para evitar vertidos al mar y posibles efectos en la fauna y la flora del mar.
La compleja operación para desencallar al crucero y su posterior reflote, a cargo del armador italiano Costa (del grupo estadounidense Carnival), fue realizada por el consorcio italoestadounidense Titan-Micoperi y costó en total 1.500 millones de euros.
La tragedia del "Costa Concordia" estuvo marcada por la cobardía de su comandante, Francesco Schettino, que abandonó la nave durante el naufragio antes que los pasajeros, violando una de las normas más antiguas del comportamiento en el mar.
Tras la retirada del crucero, se limpiará el lecho marino y se volverá a plantar la flora.
Además, los objetos y muebles que caigan al mar serán recuperados por los barcos que vigilan el recorrido, asistidos por barreras anti-petróleo y aparatos infrarrojos que detectan líquidos nocivos.
La búsqueda del cuerpo de camarero indio Russel Rebello, la única víctima todavía desaparecida, no se detendrá, indicó la compañía marítima.De las 4.229 personas que viajaban en el crucero, la mayoría negoció con la compañía el pago de indemnizaciones, mientras que el capitán Schettino es el único que está siendo juzgado por homicidios múltiples por imprudencia, abandono de navío y daños causados al medio ambiente.
