Con un efecto "potencialmente catastrófico" el huracán Patricia alcanzó categoría 5 y se acercaba este jueves a la costa del Pacífico mexicano, donde algunas personas fueron evacuadas, los puertos cerraron y el gobierno instaba a turistas a cancelar viajes a la región.
Según el Centro de Huracanes de Estados Unidos (NHC), Patricia llegó por la noche al nivel más alto de 5 grados en la categoría de Saffir Simpson con vientos sostenidos de 260 km/h.
Patricia puede ser "un huracán extremadamente peligroso al momento de tocar tierra", añadió el NHC en un boletín a las 00h00 GMT.
Se espera que el huracán, que se desplaza a 20 km/h, toque tierra en la tarde-noche del viernes en el balneario turístico de Puerto Vallarta en el estado de Jalisco, cerca del vecino Colima, dijo en conferencia de prensa Roberto Ramírez de la Parra, director de la Comisión Nacional del Agua.
En el balneario turístico de Manzanillo, en el estado de Colima, empezó a llover levemente en la noche y algunos negocios taparon sus ventanas con laminas de madera.
"Más vale prevenir que lamentar, los huracanes son impredecibles", dijo Enrique Esparza, gerente de la mueblería El Gran Mueble, cuyo negocio esta a 200 metros del mar.
Pero los negocios vecinos no se habían protegido más que poniendo alguna que otra cinta adhesiva en los cristales tal vez "por falta de cultura" en prevención de desastres naturales, dijo Esparza.
Rosa Elba Figueroa, una ama de casa, salía de un supermercado con víveres en anticipación al huracán, incluyendo atún, leche en polvo, pan, agua y pilas.
"Si nos sentimos preocupados porque es un huracán categoría 4 y aunque no pegue directamente aquí traerá mucha lluvia y mucho viento", dijo Figueroa.
"Ahorita vamos corriendo a la casa a poner madera y cintas en la ventana", concluyó Figueroa. En algunas comunidades más vulnerables empezaron las evacuaciones.
En la pequeña comunidad playera de Boca de Pascuales, unas 70 personas fueron trasladas por las autoridades a un albergue mientras que otras 30 se fueron a casas de familiares.
José María Tapia Franco, director del Fondo Nacional de Desastres, dijo que la población vulnerable es de unos 400.000 habitantes pero que las evacuaciones se realizarán de acuerdo a las valoraciones que hagan las autoridades.
El Servicio Meteorológico de México ha emitido una "zona de vigilancia por efectos de huracán" en los estados de Guerrero (sur), Michoacán, Jalisco, Colima y Nayarit (oeste), donde se esperan intensas lluvias.

