Dos sismos de magnitud 4.0 y 4.2 sacudieron en la madrugada de este viernes 28 de junio, el sur de Perú, menos de una hora después de que otro movimiento telúrico de 7.0 remeciera el departamento de Arequipa y las regiones vecinas.
El primer temblor, de magnitud 7.0, se produjo a las 0:36 (5:36 GMT) con epicentro a 54 kilómetros al suroeste del distrito costero de Yauca, donde el pasado sábado ya se produjeron dos sismos de magnitud 5,7 y 5. Lea aquí: Los errores de Biden que se volvieron virales en redes
Te puede interesar:
Crisis en el estrecho de Ormuz: así impactaría a Cartagena y Colombia
Poco después, la Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de Guerra del Perú emitió una alerta de tsunami para la zona. Sin embargo, poco después detalló que “se registra el arribo de la primera ola a las 12:51 a.m. de una altura del orden de 15 centímetros”.
El primer ministro, Gustavo Adrianzén, declaró a la emisora RPP que ya se ha levantado la alerta de tsunami.
El último terremoto devastador en el país se produjo frente a la ciudad costera de Pisco en agosto de 2007, cuando un movimiento de magnitud 7,9 golpeó a esa localidad y toda la región sureña de Ica, con un saldo de más de 500 fallecidos, así como millonarias pérdidas en infraestructuras y viviendas.
Ell sismo causó daños, pero no víctimas
El primer ministro de Perú, Gustavo Adrianzén, informó que el sismo ha causado daños materiales pero, hasta el momento, no se reportan víctimas mortales.
“A Dios gracias, hasta esta hora no tenemos registradas víctimas fatales”, declaró Adrianzén a la emisora RPP antes de agregar que también se ha descartado la alerta de tsunami que se lanzó tras el fuerte movimiento telúrico, que tuvo su epicentro en el océano Pacífico. Lea también: Bukele anuncia masivo despedido de empleados públicos para “ahorrar” fondos
“Sí ha habido una afectación en algunos inmuebles”, confirmó antes de ratificar que toda la información que se tiene es aún preliminar.
El primer ministro reiteró su llamamiento “a la calma y tranquilidad”, pero pidió siempre mantener las medidas de seguridad ya que, a pesar de haberse descartado un tsunami, es posible que en la costa se presente un oleaje anómalo.