Una docena de aviones de combate F/A-18 del portaaviones USS Theodore Roosevelt se desplazaron a una base militar en Oriente Medio. Este movimiento es parte de los esfuerzos del Pentágono para proteger a Israel de posibles ataques por parte de Irán y sus aliados, además de salvaguardar a las tropas estadounidenses en la región, según informó un funcionario estadounidense.
Los F/A-18, junto con un avión de reconocimiento E-2D Hawkeye, despegaron del portaaviones en el Golfo de Omán y aterrizaron en una base no revelada el lunes, de acuerdo con la información proporcionada por el funcionario. Lea aquí: Convocan a excandidatos presidenciales para revisar resultado de elecciones en Venezuela
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Lloyd Austin, ordenó aumentar la presencia militar estadounidense en Oriente Medio debido a la creciente preocupación por la escalada de violencia en la región. Esta preocupación ha sido exacerbada por los recientes asesinatos de un alto mando de Hezbollah en Líbano y del máximo dirigente político de Hamás en Irán, actos que se presume fueron cometidos por Israel la semana pasada. Ambas organizaciones guerrilleras reciben apoyo de Irán. Lea aquí: Trump se reunirá con Elon Musk el próximo lunes, lea aquí los detalles
Se prevé que el despliegue de los aviones de la Marina en tierra sea temporal. Un escuadrón de aviones de combate F-22 está en camino hacia la misma base desde su base habitual en Alaska. Se espera que los doce F-22 lleguen a Oriente Medio en los próximos días, según el funcionario, que solicitó permanecer en el anonimato.

La duración de la permanencia conjunta de todos los aviones en la base aún no está clara. Esto dependerá de los eventos que puedan desarrollarse en los próximos días, así como de las decisiones estratégicas tomadas por los mandos militares en respuesta a la situación en la región.
Este despliegue es parte de una serie de medidas que el Pentágono está implementando para asegurar la estabilidad en Oriente Medio y proteger tanto a los aliados de Estados Unidos como a sus propias fuerzas. La situación es volátil, y la presencia adicional de aviones de combate busca disuadir cualquier intento de ataque contra intereses estadounidenses o de sus aliados en la región.
El objetivo principal es prevenir una escalada mayor de violencia y mantener una postura defensiva sólida mientras se monitorean los desarrollos y se preparan posibles respuestas a cualquier agresión

