La exasesora de seguridad nacional y contraterrorismo de la Casa Blanca, Olivia Troye, reveló en una reciente entrevista con EFE que, durante su tiempo en el gobierno de Donald Trump, el expresidente mantenía una postura ambigua frente a Venezuela.
Mientras públicamente condenaba con fuerza al gobierno de Nicolás Maduro, en privado expresaba admiración por el líder venezolano, considerándolo un hombre “fuerte”.
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Troye, una republicana de larga data, compartió detalles sobre sus vivencias como parte del equipo de la Casa Blanca, donde trabajaba como asesora del entonces vicepresidente Mike Pence. La exfuncionaria describió el “conflicto interno” que experimentaba al escuchar a Trump hablar en términos elogiosos sobre figuras autoritarias en reuniones privadas, lo que contrastaba con su retórica pública de condena hacia estos líderes. Lea: Harris contra Trump: ¿Qué piensan de Gaza, Ucrania y Venezuela?
En una de esas reuniones, Troye recuerda cómo Trump expresó su admiración por Maduro, pese a que en sus declaraciones públicas abogaba por la “libertad para Venezuela” y sostenía una política de línea dura contra el régimen venezolano.
“Le he oído hablar de Maduro, él ha apoyado a Maduro. Y yo me quedé confundida en esas juntas, porque me preguntaba: aquí estamos diciendo ‘libertad para Venezuela’, diciendo todas esas cosas, y aquí está el presidente afirmando que Maduro es fuerte”, relató Troye.
Estas declaraciones, según explicó Troye, generaban una notable confusión entre el personal de la Casa Blanca. Ella misma se preguntaba cuáles eran las verdaderas intenciones de Trump, quien en privado expresaba simpatía por un dictador, mientras en público mantenía una postura opuesta.
Este tipo de actitudes llevó a Troye a sentirse cada vez más decepcionada, al observar a un presidente que, según su percepción, priorizaba las maniobras políticas sobre la gobernanza. Le puede interesar: Harris arremete contra Trump: ¿Qué fue lo que dijo el exmandatario?
De republicana a defensora de Kamala Harris
Olivia Troye dejó la Casa Blanca en agosto de 2020, motivada en gran parte por su desacuerdo con la gestión de la pandemia por parte de Trump. Durante su estancia en la administración, Troye fue asignada al grupo de trabajo de la Casa Blanca sobre la covid-19, donde representaba a Pence.
Según sus palabras, esta experiencia le permitió ser testigo directo de cómo los intereses políticos guiaban la respuesta del gobierno a la crisis sanitaria, en lugar de las consideraciones de salud pública.
Solo un mes después de su salida, Troye sorprendió al Partido Republicano al aparecer en un vídeo del grupo ‘Votantes republicanos contra Trump’. En este mensaje, anunciaba su apoyo a Joe Biden para las elecciones presidenciales de 2020, explicando que, a pesar de haberse criado en un hogar católico con fuertes valores republicanos, no podía continuar respaldando a Trump debido a su manejo de la pandemia y otros asuntos.
Cuatro años más tarde, Troye se ha convertido en una de las voces republicanas más prominentes en favor de Kamala Harris, actual vicepresidenta y posible candidata presidencial en las elecciones de 2024. Siga leyendo: Cumbre de BRICS: Maduro se reúne con líderes del mundo
Ahora es parte del grupo ‘Republicanos por Harris’, una coalición que promueve la candidatura de Harris entre votantes independientes y republicanos desencantados con su partido. Durante la Convención Nacional Demócrata de agosto, Troye pronunció un discurso en el que llamó a los republicanos moderados y a los votantes indecisos a unirse en torno a Harris para “preservar la democracia estadounidense”.
“Quiero ver en la Casa Blanca a alguien que sea responsable, que se tome en serio los asuntos cuando haya una crisis y que sea presidente para todos, no solo para un grupo”, expresó Troye.
El testimonio de Troye coincide con los crecientes avisos de varios exasesores de Trump sobre los peligros de un posible segundo mandato del expresidente. Esta misma semana, el general John Kelly, exjefe de gabinete de Trump, calificó al exmandatario como un “fascista”, revelando además que Trump llegó a sugerir que Adolf Hitler “hizo algunas cosas buenas”.