Tras el primer ataque por parte de Ucrania con misiles de largo alcance estadounidenses contra Rusia, que tuvo como blanco, una infraestructura militar situada en la ciudad de Karáchev, en la región rusa de Kursk, el presidente ruso, Vladímir Putin, aprobó este martes una nueva doctrina nuclear que permite respuestas con armamento nuclear ante ataques convencionales que amenacen la soberanía de Rusia y Bielorrusia.
En un documento que se dio a conocer, en la que hace alusión al mandatario ruso señala que: “La decisión sobre el uso de armamento nuclear la toma el presidente de la Federación Rusa”.
Esta decisión por parte del Gobierno ruso, sustituye a la promulgada en 2020. La misma manifiesta que en caso de un ataque convencional enemigo se autoriza un ataque nuclear, lo que catalogan los rusos como “una amenaza crítica para la soberanía y (o) integridad territorial”. Lea: Ucrania realizó primer ataque con misiles de largo alcance contra Rusia
El documento insiste en que un “ataque conjunto” la agresión de un país que carezca de armamento atómico, pero que tenga el respaldo -implique o no su participación directa- de una potencia nuclear, haciendo claramente alusión al apoyo de Estados Unidos a Ucrania, para desplegar el primer ataque con los misiles de largo alcance contra Rusia.

La doctrina, publicada en el portal de información legal del Estado ruso, amplía la categoría de alianzas militares contra las que Rusia aplicará la estrategia de disuasión nuclear.
“La agresión de cualquier Estado perteneciente a una coalición militar (bloque, alianza) contra la Federación de Rusia y (o) sus aliados es vista como una agresión de la coalición en su conjunto”, se lee en el documento. Lea también: Trump promete acabar con la guerra en Ucrania en 24 horas: ¿Cómo lo hará?
Estas dos últimas cláusulas son consideradas por los analistas como una clara advertencia a Estados Unidos y la OTAN, en caso de que decidan involucrase directamente en el conflicto en Ucrania.
Otra de las situaciones que se manifiestan en la doctrina, es que Rusia también podrá recurrir a las armas nucleares en caso de “ataque masivo” con aviones de guerra, misiles de crucero, hipersónicos, drones y otros aparatos no tripulados, que violen el espacio aéreo del país. Asimismo, el documento alude también a drones, un instrumento de guerra que ha adquirido una gran popularidad en los últimos años.
A su vez, Rusia pondrá en marcha medidas de disuasión nuclear en caso de que un potencial enemigo disponga de sistemas de defensa antimisiles, misiles de crucero de medio y corto alcance, entre otro armamento, que pueden ser utilizados contra Rusia.

