En las últimas 24 horas, al menos 100 palestinos han perdido la vida en la Franja de Gaza como resultado de los intensos bombardeos israelíes. Entre las víctimas se encuentran 40 personas que murieron tras un ataque aéreo contra un edificio residencial en Beit Lahia, en el norte del enclave, según confirmó este domingo la Defensa Civil local.
Entre las bajas del último día se cuentan cinco personas que fallecieron tras un ataque contra un vehículo de la ONG World Central Kitchen en Jan Yunis, al sur de Gaza. Tres de las víctimas eran contratistas locales de la organización, que ha anunciado la suspensión de sus actividades humanitarias en el enclave debido a la situación. Lea aquí: Hambruna en Gaza preocupa a la ONU: mandan advertencia
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La crisis también golpeó al Programa Mundial de Alimentos (PMA), que informó de la muerte de dos niñas y una mujer en Deir Al Balah. Estas víctimas fallecieron sofocadas en una panadería donde una multitud intentaba desesperadamente acceder a los limitados suministros disponibles.
La situación en el norte de Gaza es particularmente crítica, ya que un asedio militar de casi dos meses ha provocado la muerte de unas 2.700 personas y dejado más de 10.000 heridos, según cifras de las autoridades palestinas. Hamás ha acusado al Ejército israelí de usar armas prohibidas, citando testimonios de residentes y médicos que han reportado ataques que causaron la “evaporación de cuerpos”.
En otros puntos del enclave, los bombardeos continúan dejando un saldo devastador. En la ciudad de Gaza, un ataque en el barrio de Shujaiya cobró la vida de siete personas, mientras que un dron atacó el hospital Al Ahli, matando al periodista Mamdouh Qunaita, redactor del canal Al Aqsa. Con esta muerte, ya suman 191 los periodistas fallecidos desde el inicio de la ofensiva, según datos del Ministerio de Sanidad controlado por Hamás. Le puede interesar: Ministro de Israel habló sobre el futuro de la ofensiva en Gaza
La ONU, a través de su agencia para los refugiados palestinos (UNRWA), ha alertado sobre la grave situación humanitaria, indicando que más de 415,000 personas desplazadas se encuentran refugiadas en escuelas y albergues, enfrentando un panorama aún más sombrío con la llegada del invierno.