Los investigadores de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB, por sus siglas en inglés) recuperaron este jueves la grabadora de voz de la cabina y la grabadora de datos de vuelo del avión accidentado la noche del miércoles en Washington, según informaron medios locales. Estos dispositivos han sido trasladados a los laboratorios de la agencia para su análisis.
Peter Knudson, portavoz de la NTSB, confirmó a USA Today que no hay más grabadoras en el avión y que los investigadores están tratando de localizar la del helicóptero involucrado en el siniestro. Lea aquí: Trump ordena revisar protocolos aéreos tras accidente en Washington
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El accidente ocurrió a las 20:48 hora local, cuando un helicóptero militar Black Hawk, que realizaba un vuelo de entrenamiento con tres personas a bordo, colisionó con un avión comercial Bombardier CRJ700 de American Eagle, filial de American Airlines, que transportaba 60 pasajeros y cuatro tripulantes.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, informó que la tripulación del helicóptero era “bastante experimentada”, mientras que las autoridades federales de aviación aseguraron que trabajarán para determinar las causas del trágico choque.
Las labores de rescate continúan en el río Potomac, donde cayeron ambas aeronaves. Hasta el momento, se han recuperado decenas de cuerpos, pero los equipos de emergencia aún buscan a 14 personas desaparecidas. Según CNN, los esfuerzos de recuperación se suspendieron con la llegada de la noche. Le puede interesar: Trump señala a culpables del accidente aéreo en Washington: esto dijo
El Aeropuerto Nacional Ronald Reagan de Washington (DCA), donde debía aterrizar el avión procedente de Wichita (Kansas), cerró temporalmente tras el accidente y reabrió este jueves a las 11:00 hora local.
Las autoridades han confirmado que no hay sobrevivientes, lo que convierte a este siniestro en el más mortífero en Estados Unidos desde 2001.