Al menos 1.411 personas han muerto y más de 3.100 resultaron heridas tras el devastador terremoto de magnitud 6,0 que sacudió la provincia de Kunar y regiones cercanas en Afganistán la noche del domingo, según confirmó este martes el Gobierno talibán. La tragedia ha dejado miles de viviendas destruidas y comunidades rurales completamente incomunicadas.
El portavoz talibán Zabihullah Mujahid informó en la red social X que los distritos más afectados son Nurgal, Chawki y Asadabad, fronterizos con Pakistán, donde al menos 5.400 casas quedaron reducidas a escombros. La Media Luna Roja Afgana advirtió que muchas personas permanecen atrapadas y que las labores de rescate continúan a contrarreloj.
Te puede interesar:
España autoriza llegada de crucero con brote de hantavirus a Canarias
Desde Naciones Unidas, el coordinador humanitario Indrika Ratwatte alertó que la cifra de víctimas “probablemente aumentará”, mientras se estima que más de 12.000 personas han sido afectadas directamente. Lea: Deslizamiento en Sudán arrasa aldea y deja más de mil fallecidos
Terremoto en Afganistán: más de 1.400 muertos y miles de heridos en Kunar
Los hospitales en Kunar y Jalalabad se encuentran desbordados por la llegada constante de heridos. El portavoz del Ministerio de Salud, Sharafat Zaman Amar, aseguró que las víctimas no solo requieren atención inmediata por el seísmo, sino también tratamientos posteriores ante infecciones, desnutrición y problemas de salud mental.
“Necesitamos con urgencia el apoyo de las organizaciones sanitarias internacionales”, declaró el funcionario.
Mientras tanto, helicópteros y maquinaria pesada trabajan en la evacuación de heridos y en la apertura de carreteras bloqueadas por deslizamientos de tierra. La destrucción afecta viviendas, escuelas, mezquitas, tierras agrícolas y ganado, aumentando la vulnerabilidad de miles de familias rurales.
El secretario general de la ONU, António Guterres, liberó 5 millones de dólares del Fondo de Emergencia, y la organización prepara un llamado internacional de ayuda al considerar insuficientes los recursos disponibles.
Por su parte, la Unión Europea anunció el envío de 130 toneladas de ayuda humanitaria y un millón de euros en financiación. Sin embargo, la asistencia enfrenta un reto: la comunidad internacional continúa canalizando la ayuda a través de la ONU y ONG, debido al aislamiento político del Emirato Islámico de Afganistán.
Epicentro y magnitud del desastre
El terremoto tuvo su epicentro en el distrito de Kama, a 30 kilómetros de Jalalabad y a solo 10 kilómetros de profundidad, lo que multiplicó el impacto. El seísmo, seguido de varias réplicas, también se sintió en Kabul, Laghman y Nuristán.
En Kunar y Nurgal, aldeas enteras quedaron incomunicadas por los deslizamientos. Naciones Unidas calcula que miles de familias han perdido sus hogares, en un país cuya economía sigue paralizada por las sanciones internacionales y la falta de acceso a fondos internacionales.
La catástrofe evidencia una vez más la dependencia casi total de Afganistán de la ayuda humanitaria, en un contexto marcado por el aislamiento político del régimen talibán y la reducción de la cooperación internacional en los últimos años.