El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, respondió este sábado a las advertencias lanzadas por su homólogo estadounidense, Donald Trump, con un discurso cargado de mensajes de soberanía y resistencia.
Desde un acto público, el mandatario aseguró que el pueblo venezolano no cederá ante presiones externas y recalcó que la unión nacional es la principal fortaleza frente a lo que calificó como amenazas del “imperio norteamericano”.
“El pueblo venezolano le dice al imperio ¡Basta de amenazas! ¡Que viva la libertad del pueblo venezolano, que viva la patria libre y soberana!”, expresó Maduro, quien subrayó que Estados Unidos “nos tiene miedo porque no tenemos miedo”, frase tomada de una canción asociada a movimientos de resistencia en Centroamérica. Lea: El castigo que recibió Nicolás Maduro y la carta que le mandó a Trump
Escalada en las tensiones entre Caracas y Washington
Las declaraciones del líder venezolano se producen horas después de que Trump advirtiera de “consecuencias incalculables” si Caracas no accede a recibir a los migrantes deportados desde territorio estadounidense. El expresidente norteamericano los calificó como “lo peor del mundo”, lo que avivó un nuevo enfrentamiento verbal entre ambos gobiernos.

Maduro respondió asegurando que las presiones externas no han debilitado al país, sino que lo han cohesionado: “Estamos más unidos que nunca para garantizar la soberanía, la paz y el derecho a la vida y el trabajo del pueblo de Venezuela”. También afirmó que los venezolanos son un pueblo “guerrero, rebelde y libre” y lanzó una advertencia directa: “Si nos amenazan, más arrechos nos ponemos”.
El mandatario bolivariano extendió además un mensaje a los países de América Latina y el Caribe, a quienes reiteró que “el pueblo bolivariano está de pie, independiente, libre y soberano, y el imperio brutal no ha podido arrodillarlo ni lo hará”.
Este nuevo episodio ocurre en medio de un clima de creciente fricción. Venezuela acusa a Estados Unidos de librar una “guerra no declarada” en aguas del Caribe, tras operaciones militares contra embarcaciones señaladas de narcotráfico que han dejado al menos 14 muertos. Paralelamente, Washington ha reforzado su presencia militar en la región con buques de guerra y cazas F-35 desplegados desde Puerto Rico.

