Al menos 420 palestinos han muerto en la Franja de Gaza desde la entrada en vigor del alto el fuego entre Israel y Hamás, según el más reciente balance del Ministerio de Sanidad del enclave, vinculado a Hamás. La cifra corresponde a víctimas registradas tras la tregua iniciada el pasado 10 de octubre y evidencia que, pese al cese de hostilidades, la población civil sigue sufriendo las consecuencias del conflicto.
En su boletín diario, la autoridad sanitaria informó que los hospitales de Gaza recibieron los cuerpos de tres personas fallecidas durante la jornada anterior. Dos de ellas murieron como consecuencia de ataques israelíes ocurridos días atrás, mientras que la tercera perdió la vida tras el derrumbe de un edificio, en un contexto marcado por la destrucción masiva de infraestructuras. El informe añade que, desde la entrada en vigor de la tregua, el número de heridos asciende a 1.184. Lea: Denuncian que Israel solo ha dejado entrar el 41% de ayuda a Gaza tras tegua
A pesar del alto el fuego, el Ejército israelí mantiene el control de amplias zonas del territorio. Tras el repliegue de sus tropas hacia la denominada ‘línea amarilla’, Israel conserva presencia en cerca del 54 % de la Franja de Gaza. Desde ese perímetro, se registran disparos casi a diario contra palestinos que, según el Ejército israelí, se aproximan demasiado a las posiciones militares.
Miles de cuerpos siguen bajo los escombros en Gaza
Las autoridades palestinas señalan que una parte importante de la población desconoce las nuevas demarcaciones establecidas tras el repliegue, lo que ha generado situaciones de riesgo para quienes intentan regresar a sus viviendas o se desplazan en busca de alimentos. La crisis humanitaria se agrava por la magnitud de la devastación: más del 80 % de los edificios del enclave han quedado destruidos o dañados.

Los equipos de rescate de la Defensa Civil han recuperado más de 600 cuerpos sin vida entre los escombros, aunque las autoridades advierten que aún habría miles de personas atrapadas bajo las ruinas. Las labores de búsqueda avanzan de forma limitada debido a la escasez de maquinaria pesada, combustible y otros recursos esenciales.
Desde el inicio de la ofensiva israelí en Gaza, lanzada como represalia por los ataques de Hamás en octubre de 2023, el número total de palestinos muertos asciende a 71.386, mientras que 171.264 han resultado heridos, muchos de ellos con amputaciones y secuelas permanentes, según los datos oficiales del Ministerio de Sanidad del enclave palestino.
