El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, reiteró este viernes en sus opiniones negacionistas de los efectos del cambio climático, en el momento en que unas 170 millones de personas a lo largo del país, se alistan para enfrentar la mayor tormenta invernal de esta temporada, cuando las autoridades locales alertan ante las temperaturas extremas que colocan en riesgo las vidas de los norteamericanos.
“Se espera que una ola de frío récord afecte a 40 estados. Rara vez se ha visto algo parecido. ¿Podrían los ‘insurrectos ambientales’ explicar QUÉ PASÓ CON EL CALENTAMIENTO GLOBAL?”, escribió Trump en su red Truth Social.
La publicación del mandatario llega en medio de llamados de los gobernadores de estos estados del país, a tomar precauciones ante el paso de la tormenta, que amenaza desde este viernes con cortar servicios vitales y arrojar temperaturas hasta por debajo de los -45 grados centígrados, con fuerte nieve y lluvia gélida.
Opiniones de expertos climáticos
Meteorólogos estiman que desde este viernes se comience a sentir los efectos de la tormenta en los estados de Texas, Luisiana y el medio oeste estadounidense, con condiciones que se irán deteriorando en territorios como Nueva York, Massachusetts, Maine, Virginia, Maryland y la capital Washington.
De momento, Donald Trump no ha respondido a las llamadas a la precaución y las alertas de las autoridades y los expertos del Servicio Meteorológico Nacional del país, que pronostican “catastrófica acumulación de hielo” y posibles cortes de electricidad prolongados en una amplia franja del país, desde este viernes hasta el próximo domingo.
El mandatario lleva años rechazando la posición científica sobre el cambio climático, al que ha llegado a calificar como “la mayor estafa jamás perpetrada contra el mundo” y una “estafa verde” que, según él, arruinaría a los países que apuestan por las energías renovables. Le podría interesar: Crisis por tormenta invernal en Estados Unidos: 180 millones afectados
En muchos de sus discursos, especialmente ante la Asamblea General de Naciones Unidas y más recientemente en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, Trump ha ridiculizado la energía eólica y solar, ha defendido el carbón como “limpio y hermoso” y ha presentado las regulaciones ambientales como un ataque a la economía y a la soberanía energética del país.

