El Ejército de Estados Unidos ejecutó un nuevo bombardeo contra una embarcación en el este del océano Pacífico, una operación que dejó dos personas muertas y un sobreviviente que quedó a la deriva, según información divulgada por autoridades militares estadounidenses.

Operativo de EE. UU. contra narcolancha deja tres fallecidos
Redacción MundoEl ataque fue confirmado por el Comando Sur de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos a través de redes sociales, donde detalló que la acción se llevó a cabo el 23 de enero. En el comunicado oficial, el organismo señaló: “El 23 de enero, bajo la dirección del secretario de Guerra, Pete Hegseth, la Fuerza de la operación Lanza del Sur realizó un ataque cinético letal contra un buque operado por Organizaciones Terroristas Designadas”. Lea: EE. UU. enfrenta tormenta invernal, mientras Trump minimiza el cambio climático
De acuerdo con la versión entregada por las fuerzas militares, los servicios de inteligencia estadounidenses determinaron que la embarcación estaba involucrada en “operaciones de narcotráfico” y que se desplazaba por rutas marítimas utilizadas de forma recurrente para ese tipo de actividades ilegales.
Tras el bombardeo, la Guardia Costera de Estados Unidos recibió instrucciones para iniciar la búsqueda de la persona que sobrevivió al ataque y que quedó a la deriva en el mar. Hasta el momento, no se han entregado detalles adicionales sobre su identidad ni sobre su estado.
Este nuevo ataque marítimo es señalado como el primero de estas características luego de la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y de su esposa, Cilia Flores, por parte de fuerzas estadounidenses, un hecho que ha marcado un nuevo escenario en las acciones de Washington en la región.
Ataques en el Pacífico y el Caribe dejan más de 100 muertos
La ofensiva de Estados Unidos contra embarcaciones que, según Washington, están vinculadas al tráfico de drogas se ha extendido tanto en el mar Caribe como en el Pacífico oriental. De acuerdo con el balance mencionado por las autoridades, esta campaña militar ha dejado más de 100 víctimas mortales en más de una treintena de operaciones realizadas en ambos frentes marítimos del continente.
Las acciones forman parte de una estrategia sostenida de interdicción naval que ha generado atención internacional por el uso de fuerza letal en alta mar y por el impacto humano que dejan estas intervenciones militares.
